Sin Cortapisas
Por: Claudia Vázquez Andrade
Celular fuera de clase
Hoy en día, en México el avance tecnológico en que vivimos, pese a que no vamos a la par con los países llamados de primer mundo, sin lugar a dudas que es maravilloso por todo lo que genera, tanto en lo económico, como en lo productivo, incluso en el renglón de la salud, sin embargo, el uso sin control de dispositivos y programas no siempre son de beneficio, inclusive mal utilizado termina afectando al usuario, en este caso, al ser humano, y el principal problema que ahora enfrenta la sociedad civil al utilizar las herramientas tecnológicas, es la adicción al manejo de aparatos y programas, sobre todo en cuanto a redes sociales se refiere.
El problema es tan grave que el Gobierno federal anunció la apertura de una discusión nacional sobre los efectos del uso excesivo de teléfonos celulares, redes sociales e inteligencia artificial en niñas, niños y jóvenes.
El objetivo de estas “discusiones” es construir acuerdos sociales y mecanismos de regulación respaldados en evidencias científicas.
Estos foros regionales ya tienen fecha y lugar, se llevarán a cabo en Nuevo León, el 19 de agosto; el tres de septiembre en Chiapas y el 17 del mismo mes en Guerrero.
Por lo pronto, se sabe que los daños causados por el uso excesivo de celulares en menores, es daño cerebral y trastorno de salud mental similar a una adicción, además de retraso en el lenguaje, amén de sedentarismo, obesidad y otras complicaciones.
El uso de los aparatos telefónicos y las redes sociales ya se convirtió en un serio problema y se tiene que “atajar”, y estos foros regionales habrán de aportar algo positivo, por lo menos así lo esperamos, ahora sí que por el bien de todos.
Dijo la presidenta Claudia Sheinbaum que en 16 estados ya se cuenta con medidas para restringir el uso de celulares en las escuelas de educación básica, pero se tiene que ir más allá.
Y eso es concientizar, quizás también con foros regionales, spots informativos o cualquier otro método o estrategia a los mismos padres de familia para que no fomenten el uso de estos aparatos como una forma de distraer y entretener a los hijos, porque se tiene que reconocer que los adultos se apoyan en la misma tecnología para tranquilizar a los menores.
La adicción es tal, que hoy en día mamá o papá ya no amenazan al niño o niña con un regaño para que atienda su llamado o cumpla alguna tarea del hogar como en el pasado, hoy lo hace con la advertencia de quitarle el celular
Vaya, el problema es tal que hasta los mismos adultos, bueno, una mayoría, ya enfrentan el mismo problema de adicción, lo que ha provocado que en muchas empresas prohíban, como parte de su reglamento interno, el uso de aparatos de telefonía celular.
La situación es tal que se podría decir que la modernidad está acabando hasta con nuestra tranquilidad emocional.