SIN CORTAPISAS

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Por: Claudia Vázquez Andrade
Primero los amigos
Se dice que, en política, no renuncias, te renuncian, y esto es lo que se especula en el caso de la hoy ex secretaria ejecutiva del Instituto Nacional Electoral, Claudia Arlett Espino, quien a un día de iniciar el periodo electoral presentó su renuncia por motivos de salud, a la Consejera Presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala.
Y la verdad es que el “motivo” fue puesto en tela de duda, y la especulación versa que la hoy ex funcionaria electoral no “aguantó” la presión de adentro y de afuera.
Los de casa aseguran que el hoy encargado del despacho de la Secretaría Ejecutiva, Roberto Félix López, era la “carta fuerte”, la propuesta original de la Consejera Presidenta, pero que no fue aceptada por el mismo consejo.
El rechazo, según la historia del mismo instituto, es que Félix López no cumplía los requisitos para esa posición, sobre todo en el renglón de la experiencia, sin embargo, hoy, dadas las circunstancias que facultan a la Consejera Presidenta para nombrar de manera directa, pues llega Roberto Félix, por lo pronto de manera “interina”, pero solo será cuestión de tiempo para que reciba el nombramiento formal. Obviamente, una vez terminado el proceso electoral.
Así que, guste o no al mismo equipo del INE, y a los grupos de oposición al sistema, Roberto Félix López, ya puso en marcha el periodo electoral para este proceso que es considerado sin precedentes porque es recurrente.
De tal manera que serán 102 millones de mexicanos los que están en posición de acudir a las urnas el día de la elección.
Y ese seis de junio del 2027, se estará votando por 17 gubernaturas, mil 98 diputaciones locales, también por todos los diputados federales y dos mil 230 ayuntamientos.
Félix López, tendrá también la responsabilidad de supervisar la instalación de 170 mil casillas en todas las entidades del país.
Vaya, el Instituto Nacional Electoral tendrá en sus manos y responsabilidad la conducción y su resultado de la elección más grande de la historia de México.
Y sin embargo, en medio de todo este escenario, pudo más, o por lo menos es la percepción ciudadana, los intereses personales, que la garantía que da un equipo de trabajo capaz y consolidado, para sacar adelante un compromiso de ese tamaño.

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