Ciegos y mudos
Hay circunstancias en las que un gobernante no puede esconderse, se exige presencia y el compromiso para dar resultados. El tema viene a colación por los hechos ocurridos en la ciudad de Matamoros, que dejo un saldo de víctimas colaterales.
Si algo rechazan los tamaulipecos es la política del “aquí no pasa nada” ese argumento que se utilizaba en gobiernos pasados para minimizar o silenciar lo ocurrido que solo alimentaba la desconfianza, daba paso a la especulación y provocaba el malestar ciudadano.
Así que ante ese escenario el gobernador Americo Villarreal Anaya salió a dar la cara y dijo “que se actuara con apego a la ley”, asumió públicamente el compromiso de esclarecer los hechos violentos del pasado 29 de octubre, que dejaron seis personas fallecidas, entre ellas una niña de siete años.
En el comunicado reconoció la gravedad de lo ocurrido, fijó una postura ante las investigaciones, incluida la posible participación de elementos de seguridad.
Dijo a las familias que cuentan con su gobernador, que su “responsabilidad es protegerlas, atenderlas y responderles con hechos y con información clara”, un mensaje con peso político.
Las autoridades de justicia están obligadas a respaldar el mensaje del mandatario de lo contrario el compromiso perderá fuerza si no hay respuesta de las instituciones.
En todo este tema, hay una situación que llama poderosamente la atención y es el silencio de aquellas figuras políticas que “suspiran” por gobernar Tamaulipas y los municipios del norte del estado, precisamente donde se registraron acontecimientos entre ellos matamoros.
Que quede claro que no se trata de que ganen reflectores en medio de la tragedia, pero si demostrar sensibilidad, compromiso o solo les gusta figurar en reuniones políticas y fiestas. Acaso no les preocupa Tamaulipas, la tierra que quieren gobernar o el municipio que quieren administrar.
Omitiré nombres por el temor de que a la memoria se le escape alguno, pero ¿Dónde quedaron “los adelantados”? al pueblo le gustaría saber ¿Quién tiene una estrategia para recobrar la tranquilidad? O ¿el discurso de seguridad solo será para el tema de campaña?
Porque apenas apareció la realidad y como dice la canción “se les borró la sonrisa”.
