Por: Claudia Vázquez
¡Qué bonita Familia!
En morena todos llaman a la unidad, presumen lealtad política, pero cada designación provoca berrinche, pleitos y ataques de desprestigio.
El problema no son las diferencias, el problema radica en esa “fauna política” que aparece cuando las cosas no resultan como lo esperaban, porque los que ayer hablaban de unidad y juraban lealtad a la Cuarta Transformación hoy ponen en duda los procedimientos, aparece el fuego amigo y la guerra de egos. ¿Dónde quedaron los principios éticos y rectores de morena?
Definitivamente que esas disputas internas y el desgaste de algunos gobiernos encienden el mapa político que construyo la 4T con victorias electorales. ¿En serio están preocupados por el rumbo de la Cuarta Transformación?
En el caso de Tamaulipas pretenden apagar el incendio con discursos huecos, hablando de una unidad que no existe, Guadalupe Gómez Núñez, presidenta estatal del Movimiento de regeneración nacional salió a pedir cal-ma, evitar las descalificaciones y recordar a los morenistas que los adversarios están afuera.
Por supuesto que el llamado es conveniente, pero ¿por qué hasta ahora? La guerra sucia no apareció de la noche a la mañana, para hacerlo posible, se tuvo que actuar a tiempo, con determinaciones oportunas y capacidad de mediación.
Por lo pronto; los pregoneros de la unidad siguen haciendo su chamba, exhortando a cumplir con las reglas, bajo la advertencia de que la dirigencia vigilara conductas y actitudes que puedan afectar la convivencia.
Sin embargo; los señalamientos o denuncias de ataques, deben presentarse ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, ellos son los responsables de investigar y resolver los casos. Dice Lupita Gómez que hasta el momento nadie se ha quejado y mucho menos han presentado una denuncia.
Por supuesto, la falta de denuncias no significa que no exista la guerra sucia; simplemente que lo señalado no ha sido presentado formalmente ante las instancias partidistas.
La presidenta de morena en Tamaulipas reconoce que ha sostenido un par de conversaciones con aspirantes, solo para tratar de contener diferencias, sobre todo promover el respeto entre los militantes, queda claro que sus diálogos no han dado fruto.
La percepción ciudadana es que, en morena, si un personaje crece políticamente, les preocupa y peor si representa competencia, porque entonces lo desacreditan antes de que se convierta en una amenaza.
Los pleitos internos del partido oficialista son factores que podrían romper la buena racha de victorias morenistas en las elecciones del próximo año.
Bien dicen que en política hay derrotas que se cocinan en casa.
Sin Cortapisas
Compartir este artículo
