Por: Claudia Vázquez
Paridad en foto
En México desde hace varias décadas se luchó para que se reconociera el derecho de la mujer a votar y ser electas. El camino para alcanzar esa igualdad no ha sido fácil, aunque se ocupan cargos públicos y se participa en la toma de decisiones, hay quienes consideran que una mujer puede llegar al poder siempre y cuando no contradiga o no cuestione. Y es ahí cuando empiezan a limitar o anular el ejercicio de los derechos político-electorales de las mujeres o desempeñar un cargo público.
Definitivamente que la participación de la mujer en la vida política enfrenta un desafío, de acuerdo con datos del Instituto Nacional Electoral, los medios de impugnación promovidos por mujeres se triplicaron.
El Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, administrado por el Instituto, a la letra dice que; acumula 476 registros ordenados por distintas autoridades, principalmente tribunales electorales locales, desde su inicio en septiembre de 2020 y con corte al 10 de marzo de 2026.
La cifra de quejas por violencia política de genero no solo revelaron un aumento, sino que el 85 por ciento de las denuncias se sitúan en los espacios virtuales, es decir, los ataques y hostigamiento se han dado a través de redes sociales.
Sin lugar a duda que la participación de la mujer en la vida política de México representa un logro, sin embargo; ocupar un espacio, obtener una candidatura o simplemente expresar una postura, implica para muchas enfrentar agresiones o descalificaciones, aunque no siempre se manifiesta de manera directa, también puede darse mediante burlas o comentarios que desacreditan a la persona.
Pero antes de ir más allá, debemos dejar en claro que el problema no es la crítica, toda persona que ejerce un cargo público está sujeto al escrutinio ciudadano, sea hombre o mujer.
Sin embargo, no se deben cerrar los ojos a una realidad, la violencia política contra la mujer sigue siendo un problema que exige atención y las cifras del INE así lo demuestran, pero más allá de las estadísticas la pregunta es ¿Qué hacen para garantizar que las mujeres puedan ejercer su derecho político en condición de igualdad? Porque definitivamente que las estrategias de prevención de la violencia política contra las mujeres en razón de genero no han dado resultados.
Sabemos que el compromiso del Instituto Nacional Electoral busca que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos políticos y electorales en un contexto libre de violencia. No se trata de otorgar o permitir ciertos privilegios a la mujer, es simplemente defender los derechos. Que existan acciones concretas y efectivas, para que no se limite la participación en la vida política
