SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade
A “mantener” dos más
Éramos pocos y parió la abuela, es un refrán popular que parece ser le queda muy adhoc a los seis partidos políticos que hasta antes del uno de julio de este año se repartían el poder en Tamaulipas, porque el Instituto Nacional Electoral entregó las constancias de reconocimiento a dos nuevos institutos políticos: “Somos México” y “PAZ”.
Y ante este “refuerzo” a la democracia del país, y obvio del Estado, el Instituto Electoral de Tamaulipas ajustará el reparto de los 32 millones de pesos restantes del financiamiento ordinario correspondiente al segundo semestre del presente ejercicio fiscal.
En pocas palabras, hay que entender dos cosas. Una, que ya tenemos ocho partidos políticos en la entidad para “fortalecer” la democracia y enriquecer la oferta política en el proceso electoral del 2027, y dos: que los seis partidos políticos que existían en Tamaulipas, tendrán que compartir el “pastel”, es decir, el presupuesto asignado para su operación.
Hasta ahí, se puede decir que todo está bien, porque siempre se ha dicho y se tiene la convicción de que, a mayor número de partidos políticos, la democracia se fortalece, pero también, que el elector se beneficia porque tendría, por lo menos eso se presume, una mayor oferta de candidatos en cada elección.
Sin embargo, esa no es la realidad, porque la “democracia”, pese al número de partidos reconocidos hasta antes del uno de julio, que eran seis, no sufrió ninguna transformación, y la oferta política tampoco, porque la misma ley permite que los partidos políticos se puedan coaligar, como se ha hecho desde siempre, de ahí que, en Tamaulipas, habitualmente en una elección no existan más de tres candidatos a un puesto de elección popular.
Y los llamados partidos “chicos”, que son la mayoría, terminan “pegados a los dos mayoritarios que finalmente les garantizan la subsistencia con el famoso tres por ciento de votos que obliga la ley electoral.
Partiendo de esta realidad, entonces la pregunta que surge es: ¿De qué, o para que, nos sirve tener tantos partidos políticos?
Los legisladores y los mismos partidos políticos deberían contemplar reformar la ley electoral para dos cosas. Una; para acabar con las famosas alianzas, coaliciones o como se le quiera llamar, para con ello lograr el objetivo de que, a mayor número de partidos, mayor oferta de candidatos.
Y dos; para terminar con los parásitos de la política que se han pasado la vida formando partidos para vivir de las prerrogativas
La democracia aquí y en cualquier país jamas ha sido barata porque ha costado hasta vidas, pero ya es tiempo, sino de abaratarla, si de simplificarla.

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