30 de octubre del 2026
Mayra González
Este jueves por la mañana, el acceso del Hospital Regional de Petróleos Mexicanos (Pemex), en la esquina de la calle 10 y avenida Jalisco, se convirtió en el punto de reunión de trabajadores en activo, jubilados y familiares de petroleros que decidieron alzar la voz. Desde las 9:00 horas, los inconformes exigieron atención a un problema que, según afirmaron, golpea directamente a los derechohabientes: un hospital con carencias de medicamentos, insumos y equipamiento.
El secretario de Petroleros Unidos Grupo Madero, Jaime Enrique Díaz Cigalaa, señaló que en el centro de su reclamo a los pacientes con enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes e hipertensión. Estas personas, subrayaron, dependen de tratamientos continuos que hoy no pueden garantizarse por la falta de medicinas. A ello sumaron la exigencia de mejores condiciones de atención y del abasto de los materiales indispensables para operar los servicios médicos.
La protesta contó con la presencia de agrupaciones como Petroleros Unidos Madero y de representantes de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP). Juntos, trabajadores y jubilados hicieron un llamado a las autoridades de Pemex para atender las deficiencias denunciadas, asegurar el acceso oportuno a los servicios de salud y cumplir con las prestaciones médicas establecidas en su contrato colectivo de trabajo.
