Sin Cortapisas

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Por: Claudia Vázquez
Unidad de dientes para afuera

En el Movimiento de regeneración nacional no basta con repetir la palabra “unidad”, todos la dicen, pero ignoran el significado, porque debajo de esa palabra existe una disputa cada vez mas evidente por candidaturas, posiciones y control territorial.
El problema en Morena no es que existan diferencias, eso es “normal” en cualquier partido que llega a convertirse en la principal fuerza política del país. Sin embargo; el problema radica cuando “le crecen los enanos”, cuando no pueden frenar las ambiciones y todos quieren la cabecera de esa mesa que les empieza a quedar chica.
¿Qué puede terminar por fracturar a Morena? el reparto del poder, definitivamente que el enemigo no está afuera del movimiento está en casa.
Dicen que la política mexicana tiene una costumbre: convertir cualquier diferencia en pleito y cualquier pleito en guerra. Y todo indica que conforme se acerque el reparto de candidaturas, las diferencias van a aumentar.
Porque una cosa es caminar juntos cuando el objetivo es conquistar, pero hoy Morena creció, gano elecciones y se convirtió en una fuerza dominante, pero ese crecimiento multiplicó los grupos, los intereses y las ambiciones.
Hay legisladores, alcaldes, funcionarios en todos los niveles y hasta operadores territoriales que saben que cada decisión puede significar una candidatura, sino para el 2027, si para el 2028.
Cuando en un partido político se le tiene que recordar que debe permanecer unido, algo pasa. Así que Morena, deberá resolver como va a repartir el poder sin provocar que los que queden fuera decidan jugar en contra de la transformación, será algo así como su prueba de fuego.
Como decía al inicio los pleitos en política son normales, pero aquí cada uno está cuidando su parcela y midiendo fuerzas para lo que viene, ninguno está dispuesto hacerse a un lado por mantener la famosa unidad.
Así que todos juntos, todos con la misma ideología, todos compañeros de sector y de partido, como decían los priistas, hasta que no llegue el momento de repartir el poder

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