SIN CORTAPISAS

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Por: Claudia Vázquez Andrade
¿Dónde está el alcalde?
No cabe duda, a la capital de Tamaulipas cuando no le llueve le llovizna, porque como es de todos conocidos, en las últimas tres administraciones municipales le ha ido “como en feria”, al grado que se puede decir está estancada en el renglón de los servicios primarios, entre otros aspectos que también no ha podido avanzar. Vaya, a decir de los mismos victorenses, nunca había estado tan mal la ciudad.
La mala suerte, si es que le podemos llamar así a la situación por la cual atraviesa Victoria, es tal, que sus calles parecen queso gruyere, pues están llenas de hoyos, provocados por la mala calidad del material que aplican en los bacheos, o por los miles de fugas de agua potable o de drenaje.
La pasividad de la autoridad municipal, entiéndase del alcalde Eduardo “Lalo” Gattas, es tal, o por lo menos es la percepción social, que los mismos ciudadanos se han convirtiendo en gestores ante el Estado y la federación.
Dicen que para muestra un botón, y ahí está el caso del drenaje sanitario afectado desde hace un año en el cruce de las calles del 24 y Carrera Torres, a la altura de las vías férreas, en donde hay “un caído”, y se requiere cambiar todo ese tramo para eliminar la cloaca creada por la Comapa, porque como solución a este problema, desvió las aguas negras y desechos al dren pluvial que corre paralelo a las vías.
Así que, como Ferrocarriles Nacionales de México no ha otorgado el permiso correspondiente para trabajar bajo las vías férreas para reponer el tramo de tuberías dañadas, un victorense tomó la iniciativa de entregar en propia mano de la presidenta Claudia Sheinbaum, la solicitud para que intervenga ante la dependencia federal y ésta acceda a que se realicen los trabajos necesarios para solucionar la problemática que afecta a varias colonias del poniente de la ciudad.
Y como siempre decimos, bienvenido todo aquello que nos lleve a tener una mejor forma de vida, y la intervención de la sociedad civil siempre será bien vista, pero, entonces surgen interrogantes, como: ¿Qué está haciendo el alcalde Lalo Gattas en este caso? ¿Qué le ha faltado para apersonarse en esa instancia e insistir? ¿Quién de los diputados federales se ha sentado con los jerarcas de ferrocarriles? ¿Dónde están los senadores?
En fin, queda claro que los victorenses nos hemos equivocado en la elección de los últimos dos alcaldes que sumieron en el estancamiento a la capital tamaulipeca.
Para el caso del actual alcalde Eduardo “Lalo” Gattas, solo se puede decir, que, lo que natura no da, pues no da, y peor aun cuando no se tiene en prioridad o simplemente no le interesan las problemáticas de la ciudad.
Pero como la esperanza, dicen es lo último que muere, esperemos que la próxima administración cumpla sus promesas y obligación constitucional.

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