SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade
30 años después
Queda claro que los refranes populares son sabios, y tras el homicidio de la niña de 13 años de edad en las instalaciones de la “Academia Militarizada Marina Doenitz” ubicada en el municipio de Madero, al gobierno en general le queda, aquel que dice: una vez ahogado el niño a tapar el pozo.
Y es que, tras la muerte de esta menor, hecho que traspasó las fronteras del Estado, el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, afirmó que ni la legislación educativa ni las disposiciones constitucionales contemplan la operación de escuelas con formación militarizada, y menores de edad.
Así que, queda claro que las “escuelas” de esta naturaleza están prohibidas en el país, por lo tanto, son ilegales o por lo menos “irregulares”.
Hasta ahí, todo está bien, pero por ello, surge una serie de interrogantes como: ¿Entonces, como es que funcionan estas “escuelas”? porque hay que decir dos cosas en este caso. La primera; que la famosa “Academia Militarizada”, no es la única que funciona en Tamaulipas, según Mario Delgado existen cinco más, pero tampoco son las únicas en México, y segunda; ¿Cómo, o porque esta “academia” funcionó por casi o más de 30 años en Madero? ¿Cómo es que el sistema educativo en México no tiene en su “radar” la existencia de más “instituciones” como esa?
De hecho, se asegura que en la capital del país existen varias, amén de otras en algunas entidades federativas.
Por los directivos de esta “escuela” porque lo dijeron en su defensa, se supo que tenían todos esos años en servicio, lo que “avalaba”, su experiencia y lo refirió con orgullo el director.
Esperemos que este caso movilice a las autoridades de educación nacional para que verifique en todo el país que no funcione una sola “escuela” o “academia” bajo este concepto de “militarización”, y bajo ningún otro esquema que lastime o violente a niñas, niños y jóvenes.
Pero dados los antecedentes de este caso que motivó se “enteraran” que operan de manera ilegal o irregular, pues que se investigue que no se cometieron ningún tipo de abuso con los menores que hayan tenido inscritos a lo largo de sus años de funcionamiento.
Porque quiérase reconocer o no, la famosa “academia” de Madero, dejó al descubierto que la Secretaría de Educación Pública, no tiene control sobre las “escuelas” privadas que operan en el país, y hablo de las “militarizadas”, vaya usted a saber cuantas “escuelas o colegios patitos” existen en el territorio mexicano.

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