Regreso a clases, apoyos sí pero el gasto sigue
Por: Gregorio Aguilar
El regreso a clases en Tamaulipas y en gran parte del país sigue siendo un reto económico para las familias, aun con becas y apoyos oficiales. Aunque las listas de útiles escolares ya no representan el mismo peso que en décadas pasadas, los gastos se han desplazado hacia la tecnología, la conectividad y las marcas, lo que mantiene vigente la percepción de que volver a las aulas es costoso.
Cada ciclo escolar, agosto trae consigo el mismo debate: el costo del regreso a clases. Padres de familia señalan que las listas de útiles son cada vez más caras, mientras otros consideran que lo que realmente ha cambiado son las expectativas de los estudiantes.
En décadas pasadas, familias numerosas enfrentaban el reto con un solo ingreso. El padre en la obra, la madre lavando ajeno, y los hijos caminando largas distancias para llegar a la escuela. No existían becas ni apoyos oficiales, y los cuadernos se forraban con periódico.
Hoy, el panorama es distinto: familias más pequeñas, con acceso a becas y apoyos, además de uniformes y útiles gratuitos en algunos estados. Sin embargo, los gastos se han desplazado hacia la tecnología: celulares, tabletas y datos móviles se han convertido en herramientas indispensables para cumplir con las tareas escolares.
Testimonios de padres y maestros reflejan esta transformación: antes la preocupación era completar la lista de la SEP; ahora, el reto es adquirir dispositivos que permitan conectarse a plataformas digitales.
En contraste, persiste la realidad de familias rurales y sectores vulnerables, donde el regreso a clases sigue siendo un viacrucis. La falta de ingresos estables y el limitado acceso a becas hacen que el esfuerzo por enviar a los hijos a la escuela se convierta en una carga económica significativa.
El regreso a clases, entonces, no sólo se mide en pesos y centavos, sino en las exigencias de una sociedad que ha cambiado. Para algunos, el gasto está en los útiles; para otros, en la tecnología. Y para muchos, especialmente en zonas rurales, sigue siendo un reto de supervivencia.