Las tumbas que resguardan la historia olvidada de Victoria

Staff Noticias
4 min de lectura

2 de noviembre del 2026

Por José Gregorio Aguilar

El silencio suele dominar los viejos pasillos del Panteón del Cero Morelos durante gran parte del año.

Pero en vísperas del Día de Muertos todo cambia.

Las flores de cempasúchil, las veladoras y las familias que acuden a visitar a sus seres queridos devuelven por unas horas la vida a uno de los sitios más históricos de Ciudad Victoria.

Sin embargo, entre las tumbas adornadas y los monumentos recién limpiados existen otras sepulturas que permanecen casi en el olvido. Son criptas centenarias que resguardan parte de la historia de la capital tamaulipeca.

Recorrer este antiguo cementerio es realizar un viaje al pasado.

Entre sus pasillos descansan personajes que marcaron la historia del estado, revolucionarios, gobernantes, maestros, escritores y familias cuya influencia ayudó a construir la identidad de la ciudad.

De acuerdo con registros históricos citados por el cronista Francisco Ramos Aguirre, uno de los personajes más antiguos sepultados en este lugar fue Don Gregorio Pizaña, fallecido en 1752. Aunque se desconoce el sitio exacto donde descansan sus restos, su nombre forma parte de los primeros antecedentes históricos relacionados con este emblemático camposanto.

Pero la historia del Cero Morelos no solamente está escrita en sus lápidas. También fue escenario de uno de los episodios más impactantes de la Revolución Mexicana en Tamaulipas.

Aquí fue fusilado el profesor y general Alberto Carrera Torres el 16 de febrero de 1917.

Una placa conserva hasta nuestros días el recuerdo de aquel acontecimiento que marcó la historia de la entidad. Entre las tumbas también aparecen nombres ligados a acontecimientos nacionales e internacionales.

Uno de ellos es José Núñez de Cáceres, considerado precursor de la independencia de la actual República Dominicana y quien pasó los últimos años de su vida en Ciudad Victoria.

Así como personajes controvertidos de la época: un alto  miembro de la jerarquía católica  que causó  polémica al negar la aparición de  la Virgen y se pronunció en contra de la hipocresía de los curas, clérigos y sacerdotes, entre otras posturas nada ortodoxas, fue el maestro Eduardo Sánchez Camacho, segundo Obispo de Tamaulipas falleció en 1920, además de Ismael Garza Flores, mejor conocido como “el Quemador”  de  quien se cuenta fue guardaespaldas de ex gobernadores. Se le atribuyen múltiples asesinatos, entre ellos a dos de sus compañeros. Sus restos están desde mayo de 1979 e irónicamente muy cerca se encuentran las sepulturas de las personas que asesinara: Enrique Sámano Ruiz y Marcelino.

Por los  pasillos  del Cero Morelos también se encuentran antiguas criptas pertenecientes a familias que participaron en el desarrollo económico y social de la capital, como los Escandón, los Lavín y los Filizola.

Sin embargo, el paso del tiempo ha dejado huella.

Muchas de estas tumbas muestran daños, grietas y señales de abandono. Actualmente el Panteón del Cero Morelos alberga miles de sepulturas y continúa siendo uno de los lugares más representativos de la ciudad.

Durante estas fechas recibirá a miles de visitantes que acudirán con flores, veladoras y recuerdos para honrar a quienes ya partieron. Y mientras las familias recorren sus pasillos, las antiguas tumbas permanecerán ahí, silenciosas, recordándonos que detrás de cada nombre grabado en el mármol existe una historia que también forma parte de la memoria de Ciudad Victoria.

 

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