Por: Claudia Vázquez
Ambición Electoral
La convocatoria de Morena para elegir a sus coordinadores municipales en Tamaulipas, provocó la renuncia de funcionarios de diferentes niveles de gobierno que descubrieron que su verdadera vocación podría estar en el proceso electoral de 2027 y no precisamente detrás de un escritorio, así que las “reglas del juego” establecidas por el partido para participar por una candidatura los obliga a separarse de sus funciones, contrario a lo que sucede con los legisladores que no están obligados a separarse del cargo para participar en el proceso interno del partido.
Las candidaturas aún no están definidas, apenas arranco con el registro en línea de los aspirantes y se mantendrá abierto hasta el 18 de octubre, los interesados deben distinguirse por su compromiso con las causas del pueblo, por su trabajo a favor de la transformación, además de honestidad, sencillez y apego estricto a los principios partidistas.
Por lo pronto; la convocatoria ya despertó en algunos funcionarios esas ganas de servir al pueblo, así que hicieron maletas, la oficina de la dependencia quedo atrás al menos en apariencia, habrá que ver quienes se apuntan y sobreviven a la encuesta de Morena, porque soltar la silla no les garantiza una candidatura.
Por supuesto que, en política, buscar un puesto de elección popular es un derecho y una aspiración legitima, pero al moverse las piezas dentro del gabinete, provocará ajustes en la estructura del gobierno.
El primer funcionario en renunciar es Gerardo Illoldi, secretario del trabajo y previsión Social, con aspiraciones a convertirse en candidato a la alcaldía de Victoria, de igual manera se habla de Rómulo Pérez Sánchez, Subsecretario de enlace legislativo, trasciende el nombre de Ninfa Cantu Deandar, secretaria de Economía, otros funcionarios, lo están “valorando” como Tomás Gloria Requena, Subsecretario de Gobierno, quien se perfila por la coordinación de San Fernando, por citar algunos.
Cuando los funcionarios renuncian a su cargo, para participar en un proceso interno, surge una interrogante, ¿Quién se hará responsable de los “pendientes”, de los proyectos que quedan a medio camino?
No se trata de cuestionar el derecho del funcionario por participar en la vida política de Tamaulipas, sino de exigir que esa libre aspiración no se convierta en una justificación para descuidar los compromisos adquiridos, justo cuando el pueblo demanda atención y resultados.
Mas allá de quienes buscan convertirse en coordinadores municipales, es importante saber quiénes asumirán las responsabilidades, porque definitivamente que la ciudadanía no tiene porque pagar el costo de los intereses y reacomodos políticos
