SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
“Bye” a políticos México-americanos
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cerrará la puerta para participar por un puesto de elección popular a todo aquel mexicano con doble nacionalidad, y aunque no lo dijo de manera “abierta”, el fin de ello es evitar que, en el uso y ejercicio del poder, un presidente del país o gobernador abuse o cometa actos corruptos, y termine huyendo, protegiéndose en su doble nacionalidad.
La iniciativa de reforma a la Carta Magna, que es para impedir ciudadanía extranjera de funcionarios por elección, dijo la mandataria nacional, será enviada al poder legislativo para su estudio y eventual aprobación, y se cuestionó: ¿Por qué vas a tener doble nacionalidad si representas al pueblo de México? ¿Por qué nacionalidad de otro país?
Y tiene razón, por lo menos en cuanto a que han existido gobernadores, alcaldes y otros funcionarios, que presuntamente abusaron del poder que representaron y hasta saquearon al erario estatal y municipal, y se encuentran radicando en el vecino país del norte precisamente porque cuentan con la doble nacionalidad.
El caso más reciente en Tamaulipas, es el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca; pero existen otros, como el ex alcalde de Reynosa, Gerardo Higareda Adam, y otros más que el tiempo ha ido borrando de la memoria de los tamaulipecos.
Y aunque la constitución no prohíbe actualmente la participación de personas con doble nacionalidad para contender por un puesto de elección popular, hay antecedentes de políticos que sí renunciaron a su doble ciudadanía, y una vez que concluyeron su encargo, y cumpliendo con la tramitología migratoria, la recuperaron.
Pero, ahora, con la reforma anunciada, quedará instituida la prohibición a participar en una elección, si no es solamente mexicano, es decir; sin una doble nacionalidad.
Claro que muy seguramente habrá resistencia a esta determinación presidencial, porque en México, sobre todo en la frontera norte, no son pocos los políticos mexicanos que gozan de la doble nacionalidad, pero que radican en este país, aunque por las noches crucen los puentes internacionales para pernoctar en los Estados Unidos.
Y por supuesto, que muchos de ellos participan en las contiendas electorales y cada quien tiene su “sueño” de gobernar su municipio, el estado, o legislar por su “gente”.
El tema de la iniciativa ya lo puso la presidenta Sheinbaum sobre la mesa en su “mañanera”, así que júrelo que solo será cuestión de tiempo para que sea aprobada por la mayoría guinda y sus aliados en ambas cámaras.
Así que, aquellos con doble nacionalidad, vayan buscándole por otro lado.