SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
Huevazos al “Guasón”
“Lo que siembras, cosechas”, es una ley de causa y efecto, donde, en el recuento de las acciones, obtienes para bien o para mal, el resultado o las consecuencias, y eso quedó muy claro en la ciudad de Reynosa, en donde el morenista Héctor Garza González, mejor conocido como “El Guasón”, fue echado a huevazos del Museo del Ferrocarril donde un grupo de reynosenses celebraban un acto.
De acuerdo con los videos que circularon y los comentarios de testigos, “El Guasón”, pretendió colarse y “colgarse” del evento para promocionarse políticamente con miras a contender por la candidatura a la gubernatura de Tamaulipas, bajo las siglas de morena.
Pero no lo logró, porque en cuanto puso un pie dentro del salón, un grupo de mujeres lo enfrentó y voz en cuello lo acusaron de misógino, de hablar mal de las mujeres, incluso de discriminar a los trabajadores de la industria maquiladora.
Y tras los gritos y acusaciones, le cayó encima una lluvia de huevos, obligándolo a retroceder y abandonar no solo el salón, sino las instalaciones del mismo.
Los presentes se dijeron sorprendidos de la actitud del morenista, porque andaba muy agresivo al grado de enfrentarse con los representantes de la prensa, a quienes descalificó y les profirió improperios.
Quienes lo conocen, aseguran que tiene un trauma histórico, porque se siente o cree dueño del Movimiento de Regeneración Nacional, por ser de los fundadores del Morena y haber pertenecido al círculo cercano de Andrés Manuel López Obrador cuando este andaba en campaña.
Por supuesto que el político mejor conocido como “El Guasón” si fue cercano a AMLO, sin embargo, también hay dos verdades, una de ellas es que por razones desconocidas terminó distanciado del poder, y se alejó de los actos políticos, y dos, que las viejas glorias no son suficiente para garantizar la aceptación y menos el respeto de la ciudadanía, en este caso de los tamaulipecos, sobre todo si deja un mal precedente.
En fin, Héctor Garza González, ya vivió en carne propia la reacción de la ciudadanía cuando se siente agraviada, y con razón o no, fue abucheado, cubierto de una lluvia de huevos y echado de ese evento, que muy seguramente será recordado, no por su contenido en sí, sino por este hecho que quedará escrito en la historia del Guasón, y la prensa, sí esa que agravió, se la estará recordando.