SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade.
Ahí vienen los huracanes.
Oficialmente estamos en plena temporada de Ciclones Tropicales 2026 en la cuenca del Atlántico, Mar Caribe y el Golfo de México, y concluirá el próximo 30 de noviembre.
Estos fenómenos no son nuevos para los tamaulipecos, pues cada año en estas fechas es lo mismo, porque por un lado esperamos lluvias abundantes para recuperar la captación en las presas, pozos y mantos friáticos.
Y ese es el lado bondadoso de las temporadas de huracanes, porque por el lado malo, si es que podemos llamarle así, están las inundaciones, que provocan no solamente perdidas económicas por los daños que causa a viviendas, vehículos y animales, sino en muchas de las ocasiones, hasta pérdidas humanas.
Sin embargo, pese a las experiencias vividas, tanto por el lado de las autoridades, como de la misma sociedad civil, jamás se está suficientemente preparado para enfrentar un fenómeno meteorológico de esta naturaleza.
Y la historia ahí está escrita, basta recordar los huracanes que han azotado a Tamaulipas, como fue el caso de “Alex” que en el 2010 entró por Soto La Marina, y causó daños en varios municipios de la entidad, incluida la capital, incluso dejó incomunicado a Hidalgo, porque la fuerte corriente del rio San Antonio arrastró el puente que lo comunica con el Tomaseño y la carretera federal.
Pero con todas estas experiencias, poco, por no decir nada, se ha hecho por buscar soluciones a las áreas consideradas de riesgo, a pesar de contar con el famoso “Atlas” que se asegura, se actualiza constantemente, de tal suerte que las inundaciones son en los mismos lugares.
Sin dejar de lado que, en muchas de las ocasiones, la apatía de las autoridades es tal, que ni siquiera se da mantenimiento preventivo al sistema de drenaje pluvial, de ahí que sea común ver los drenes llenos de maleza o basura.
Vaya, hasta una simple lluvia copiosa provoca inundaciones en las vialidades, y el mejor de los ejemplos en Ciudad Victoria, es el eje vial, que ha inundado residencias de fraccionamientos privados, incluso hasta bardas han colapsado.
Las recomendaciones de las autoridades ahí están de nuevo, llamando a protegerse, resguardarse en refugios temporales si tiene necesidad, preparar una mochila de emergencia y permanecer en alerta durante toda la temporada de ciclones.
Claro que no está de más la recomendación, pero quizás sería mejor que nos dijeran que han hecho o hacen para evitar las afectaciones, o por lo menos aminorarlas.

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