SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
Le crecieron los enanos a Morena
¿Le están creciendo los enanos a Morena?, es una pregunta que surge ante la posición que están adoptando hasta este momento sus aliados; el Partido Verde Ecologista de México, y el del Trabajo, porque se han convertido en el contrapeso o el fiel de la balanza en sus propuestas de reformas legislativas, como es el caso de la iniciativa sobre la nueva Ley Electoral.
Como ya es del dominio público estos dos “partidos”; el Verde y el del Trabajo, desde su creación han sobrevivido de los partidos en el poder, de tal forma que hoy están bajo la sombra de Morrena.
Pero, todo hace indicar que las reglas del juego cambiaron y las fracturas internas, si es que le podemos llamar así a la situación por la que atraviesa Morena, podría cambiar el rumbo político del país.
Sí, porque hoy el Verde Ecologista, consciente del poder que representa en este momento, reclama mayores posiciones y reconocimiento a su aporte, e igual lo hace el del Trabajo, aunque en su caso se tiene que reconocer que solo le queda el membrete, aunque sus votos, ganados con la fuerza de Morena, sí cuentan y mucho, y eso es solo lo que les queda de fortaleza.
Por lo pronto, ambos partidos mantienen detenida la famosa Reforma Electoral por el desacuerdo en los puntos relacionados a la reducción de plurinominales y su asignación, obvio que también a los recortes al financiamiento a partidos políticos y a la agenda contra el nepotismo.
Por todo ello, se presume que tanto el Verde como el del Trabajo buscan su autonomía política, su independencia, pretensión que muy seguramente si lo llevaran a cabo sería aplaudida por los mexicanos porque la oposición en su conjunto, se convertiría en el contrapeso que la actual ley electoral pretendía con la cantidad de plurinominales que ahora mismo tenemos en ambas cámaras.
Sin embargo, dados los antecedentes políticos asentados en la historia, se ve difícil que tanto el Verde como el del Trabajo, cumplan con su pretensión, porque si bien es cierto que ahora mismo se han convertido en el fiel de la balanza, también es cierto que su fortaleza en cuanto a militancia o voto efectivo no les da para sobrevivir por sí mismos en la siguiente elección.
Por lo ponto queda claro que aprovecharan la oportunidad por el poder que representan, pero no dejaran de ser calificados como siempre; parásitos o mercenarios de la política, que se venden al mejor postor.