Tamaulipas apuesta por pozos y campos convencionales
Tamaulipas mira hacia adentro: pozos abandonados y campos convencionales, la verdadera apuesta energética del estado
Mayra González
16 abril
El debate nacional sobre la Estrategia Federal de Gas ha girado casi en exclusiva alrededor de una sola palabra: fracking. Sin embargo, desde Tamaulipas, uno de los estados con mayor potencial hidrocarburífero del país, el secretario de Desarrollo Energético advierte que esa lectura distorsiona lo que realmente está en juego.
Walter Julián Ángel Jiménez fue claro: el fracturamiento hidráulico no forma parte de los planes inmediatos para la entidad. Si bien durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se otorgaron seis contratos exploratorios en las cuencas de Burgos y Tampico-Misantla, ninguno de ellos se encuentra en operación activa en este momento. El fracking, en Tamaulipas, es por ahora una conversación pendiente, no una realidad en marcha.
La prioridad real, explicó el funcionario, es más discreta pero igualmente estratégica: reactivar campos que ya existen, rescatar pozos taponados y recuperar la producción en regiones como Burgos y Tampico-Misantla, zonas con infraestructura conocida y potencial probado que han sido relegadas o abandonadas en años recientes. Se trata, en esencia, de aprovechar lo que ya está ahí antes de explorar lo desconocido