A su máxima capacidad, la planta del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) producirá hasta mil millones de pupas estériles semanales, a partir de 22 litros diarios de huevecillos.
​​Las instalaciones, ubicadas en Metapa de Domínguez, Chiapas, cuentan con tecnología de punta para criar moscas del Mediterráneo de manera segura, en colonias que simulan condiciones silvestres.

Con el objetivo de seguir fortaleciendo los trabajos del Programa Trinacional para el Control y Erradicación de la mosca del Mediterráneo, funcionarios de México y Estados Unidos supervisaron la nueva Planta de Cría y Esterilización de Machos, ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, que representa la principal estrategia para la erradicación y contención de la plaga en la frontera con Guatemala.

El director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Francisco Javier Trujillo Arriaga, explicó a la delegación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, en inglés), que la nueva planta Moscamed ha sustituido de forma gradual el trabajo de la planta anterior que data de finales de 1979, por lo que, en pocos meses, las nuevas instalaciones operarán en su totalidad.

Esto permitirá, dijo, duplicar la producción de machos estériles, de 500 a mil millones de pupas semanales, a partir de 22 litros de huevecillos diarios del insecto, lo cual representa un parteaguas, ya que la vieja instalación dependía de la importación de alrededor de nueve litros de huevos diarios, procedentes de la planta El Pino, ubicada en Guatemala.

Trujillo Arriaga sostuvo que la asociación México-Estados Unidos-Guatemala es un ejemplo a nivel mundial de manejo de plagas, ya que además de conjuntar recursos económicos, se concentran experiencias técnicas y científicas que han demostrado ser efectivas por más de 40 años.

Subrayó que al inaugurar la nueva Planta Moscamed en agosto pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador enfatizó que el trabajo sanitario del Senasica es fundamental para avanzar en el objetivo de lograr la seguridad alimentaria y garantizar que cada día lleguen a la mesa de los mexicanos alimentos sanos y seguros.

Por ello, precisó, el Gobierno de México no escatima recursos para el Programa Moscamed, tanto para su operación diaria en la frontera sur, como en la vigilancia epidemiológica que lleva a cabo en todo el territorio nacional, con la colocación y revisión de más de 35 mil trampas.

La directora del Programa Nacional de Moscas de la Fruta, Maritza Juárez Durán, destacó que esta es la única planta de producción de moscas que se encuentra dentro de un país libre de la plaga, por lo que cuenta con estándares de bioseguridad de alto nivel, desde el proceso de producción, hasta la esterilización de machos, con lo cual se garantiza que no se escapen insectos que pudieran representar un riesgo.

Indicó que en los próximos meses comenzará la producción masiva de huevecillos a partir del pie de cría, el cual se desarrolla en condiciones similares a las de campo, pero confinado en una casa de alta bioseguridad, con el propósito de que las moscas estériles que sean liberadas en campo mantengan en su genética las características biológicas que las hacen competitivas para su apareamiento con hembras silvestres.

Subrayó que este método de reproducción de especímenes salvajes es único a nivel mundial, por lo que el incremento de machos estériles en campo potencializará los resultados de la Técnica del Insecto Estéril (TIE) en la región.

El director general de Sanidad Vegetal del organismo de Agricultura, Francisco Ramírez y Ramírez, destacó que se trabaja en un plan para convertir la antigua instalación de esterilización de machos en una planta de irradiación para productos vegetales frescos, principalmente para brindar servicio a los productores de la región sur sureste del país.

Precisó que México es el país que más irradia fruta a nivel mundial, principalmente guayaba, cítricos, mango, higo, pimiento, chile manzano, carambola, pitaya y granada, lo que brinda diversas ventajas frente a otros tratamientos.

Además de que se garantiza un producto libre de plagas, la fruta puede estar más madura en el momento de su comercialización, conserva su sabor, es libre de químicos y no es sometida a altas temperaturas, por lo que conserva su calidad, anotó.

La delegación estadounidense estuvo integrada por la subsecretaria de Programas de Mercado y Regulatorios del USDA, Jennifer Lester Moffitt; la Administradora Asociada de Servicios Regulatorios de Biotecnología, Rebecca Bech; la directora general de APHIS en Guatemala, Catherine Marzolf; el especialista en producción de mosca del Mediterráneo en Guatemala, Cristóbal Pezzarossi, y el especialista técnico de USDA, Hilario Celedonio Hurtado.