SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade
“Remedios” caros
Prevenir significa: prepararse, evitar que suceda un daño o riesgo, y advertir o informar con anticipación, pero cuando esto deja de hacerse, sucede lo que hemos visto en los últimos años en el renglón de la salud, tanto humana como animal.
Y como ejemplo ahí están los casos de sarampión que se registraron en todo el país, y otras enfermedades que habían sido erradicadas, pero qué por la falta de prevención, es decir, los programas de vacunación, tuvieron consecuencias, pero afortunadamente ya están de regreso.
Lo mismo sucede en la salud animal, en donde el descuido, y se puede decir hasta el abandono de las autoridades a las actividades del campo, como lo es la productividad agrícola y ganadera, ahora enfrentan el serio problema del gusano barrenador, en donde Tamaulipas tiene el registro de poco más de 100 casos, y el Mante aporta el 70 por ciento de ellos.
Por todo eso, ahora el Gobierno de Tamaulipas tiene que salir y enfrentar la situación que la federación pudo evitar si no hubiera quitado programas oficiales que coadyuvaban a sobrellevar este tipo de problemas.
Por lo pronto, ya se dispuso de 15 millones de pesos para reforzar las acciones de control y erradicación del gusano barrenador del ganado, recursos que será ejercido durante el presente año por la Secretaria de Desarrollo Rural Pesca y Acuacultura que encabeza Antonio Varela Flores.
Esperemos que Varela Flores tenga conocimiento pleno de lo que sucede con el ganado, y no tenga solo referencias como en el caso de la siembra de granos, en donde aceptó desconocer la superficie sembrada en el Estado.
En fin, dicen que en el pecado se lleva la penitencia, parece ser que esto es cierto, pues ahora el gobierno federal enfrenta esta problemática que había sido erradicada en los años idos, sí, eso en que la función pública fue corrompida, pero que los programas de apoyo al campo existían y funcionaban.
Hoy hasta las estaciones cuarentenarias tuvieron que ser reactivadas, por ello no han logrado contener el avance del contagio por el libre tránsito de las reses infectadas.
Ahora si que como dirían en el rancho, está saliendo más caro el remedio que la enfermedad, porque la propagación del gusano barrenador ha provocado el cierre de los puentes internacionales para el paso de las reses mexicanas, pero bueno, total, el único que pierde es el ganadero mexicano, y claro, el tamaulipeco.

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