SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
No hay lugar para insidiosos
“Sobre aviso, no hay engaño”, es un refrán popular que en este momento queda muy adhoc a los morenistas de Tamaulipas, porque Rómulo Pérez Sánchez, Presidente del Comité de Elecciones en Morena, advirtió que los militantes y aspirantes vinculados a campañas de desprestigio quedarían descartados del proceso interno del partido rumbo a las elecciones del 2027.
Pérez Sánchez, también aspirante a la alcaldía de Victoria, aseguró que, en la selección de candidatos a las alcaldías y diputaciones locales, privilegiarán perfiles competitivos, con arraigo social, buena reputación pública e identidad partidista, y reiteró que no habrá espacio para quienes promuevan ataques entre compañeros o pretendan debilitar al partido desde adentro.
La verdad es que, como dirían en el argot político, las patadas por debajo, y hasta por arriba de las mesas está a la orden del día en Morena, y obvio que todas y cada una de las acusaciones o señalamientos en contra de uno u otro de los aspirantes a un puesto de elección popular, tienen nombre y apellido.
Pero también hay otra verdad, a los políticos, no solo a los de morena, se les puede acusar de todo, menos de tontos, de ahí que la advertencia de Rómulo Pérez, es prácticamente un grito en el desierto porque difícil será probar el origen y con ello la identidad del insidioso.
Pero de que existe o hay esa práctica o estrategia en este momento entre algunos morenistas para debilitar a su oponente interno, si lo hay, y a diferencia de otros partidos, en Morena la situación es más critica por la existencia de los grupos, esos que la historia ha llamado tribus, que si bien es cierto en este momento no se les ubica como tal, están ahí, como sucedió en el PRD.
En fin, Rómulo Pérez ya manifestó la estrategia para elegir a los candidatos a los puestos de elección popular en juego, esperemos que haya suficientes aspirantes con las características o atributos que exige el movimiento, sobre todo en cuanto a buena reputación pública e identidad partidista, porque hay que recordar que la mayoría tiene señalamientos no muy favorables por parte de la ciudadanía, amén claro, de que muchos de ellos no profesen la identidad partidista, pues migraron de otros partidos caídos en desgracia.
Pero como es política y son políticos, finalmente terminarán poniéndose de acuerdo, y torcidos o descalabrados, todos juntos irán a la elección en junio del 2027.