SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
¿Quién no hace su chamba?
Algo está sucediendo en la política, o mejor dicho en las formas de gobierno, esto comparado con los tiempos idos, porque en esos ayeres, los gobiernos, primordialmente priístas, tenían un control férreo sobre lo que sucedía en sus territorios, pero también eran tolerantes a las manifestaciones de protesta que hacia el ciudadano común en aras de su libertad de expresión.
Pero hoy, se puede decir que todo ello cambió, y no es privativo de la cuarta transformación, porque en el panismo, o cabecismo, mejor dicho, también se estiló la represión en las manifestaciones y se “soltó” el control de lo que sucedía en las calles.
De ahí que hoy en día veamos demandas ciudadanas con toma de calles, como sucedió frente a una institución educativo, en donde los “protestantes” demandaban al gobierno claridad en la detención de un hombre.
Hasta ahí se puede decir que todo estaba bien, pero, sucede que la manifestación no fue vista con tiempo por la autoridad de tal suerte que interfirió con un acto público de gobierno.
¿Logró su cometido la protesta? Sí, y no, porque por un lado los familiares y amigos del acusado hicieron públicas las supuestas inconsistencias que existen en el caso y que la procuración de justicia no tomó en cuenta y se atrevió a detener al “sospechoso” sin argumentos sólidos.
Pero también, exhibió la falta de información a la misma autoridad, que se mostró sorprendida por la demanda que hacían en plena vialidad.
Y, por si fuera poco, “los apaga fuegos” de la general de gobierno, actuaron como lo han hecho desde su arribo al poder, amedrentando a los manifestantes advirtiéndoles de las violaciones que cometen a la ley al interrumpir una vialidad.
A la vez que alentaban a los inconformes a manifestarse en la fiscalía general de justicia, por ser el área responsable del proceso y la detención del acusado.
¿Qué tiene razón la autoridad?, pues sí, y no, porque si bien es cierto que obstruir una vialidad es constitutivo de un delito, también es cierto que ello se ha utilizado desde siempre, vaya desde los tiempos del priísmo como una forma de ser atendidos por la autoridad.
Y de que la Fiscalía es responsable, pues sí, es verdad, pero también es cierto que para ello está la General de Gobierno, para mediar en los conflictos de los gobernados.
En fin, queda claro que los tiempos han cambiado, y que las libertades de los tiempos idos quedaron en el pasado, en esos gobiernos que se consideraron autoritarios, y que todo hace indicar que en realidad eran más blandos que el pan, y no hablamos de los blanquiazules.
Por lo pronto, en este caso se presume hay un detenido en un poder que se está transformando pero que parece ser tan igual al que se fue.