• En el país hay una tendencia de incremento en el uso de bioinsumos, pues las y los productores manifiestan su interés por afrontar la problemática socioambiental y de salud, afirmó el subsecretario Víctor Suárez Carrera.
  • Casi al ciento por ciento el avance en la dispersión de apoyos de PpB; la propuesta de crecimiento de su propuesto para 2021 muestra continuidad y fortalecimiento del programa.
  • A partir del 20 de septiembre estará disponible el Directorio de productores de bioinsumos, sitio web de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en el cual se podrán consultar datos de contacto de los productores de bioinsumos y el tipo de servicios y producto que ofrecen.

El uso de bioinsumos con fines de fertilización, nutrición de las plantas y suelos para elevar la productividad agrícola y control de plagas en el campo tiende a crecer de forma rápida a lo largo y ancho del país, tanto en manos de productores de pequeña escala como en los de mediana y gran escala, afirmó el subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Suárez Carrera.

Al participar en la conferencia de prensa sobre los avances de los Programas de Bienestar, destacó que la Estrategia de Acompañamiento Técnico (EAT) de Producción para el Bienestar (PpB) impulsa la producción y el uso de estos bioinsumos –biofertilizantes, abonos orgánicos y foliares, bioplaguicidas, bioinoculantes, insectos benéficos y sustratos— para transitar hacia la agricultura sustentable.

La creciente utilización de bioinsumos demuestra el interés de las y los productores del campo por elevar la producción alimentaria con métodos amigables con el medio ambiente y los recursos agua y suelo, y por ofrecer cosechas saludables. Evidencia también que hay alternativas viables y eficientes para producir alimentos con menor uso de agroquímicos, afirmó Víctor Suárez.

El subsecretario expuso que, hasta el 13 de septiembre, PpB ha ejercido un presupuesto de 10 mil 200 millones de pesos en apoyos directos a favor de dos millones 95 mil 071 productoras y productoras de pequeña y mediana escala de maíz, milpa, frijol, trigo, arroz, otros granos, café y caña de azúcar, lo cual representa un avance de 92.7 y 99.8 por ciento de las metas anuales, respectivamente.

Los apoyos dan liquidez a las y los productores para que inviertan en las labores de sus predios, apuntó el directivo de Agricultura.

Destacó también que el proyecto de presupuesto entregado por el Ejecutivo federal a la Cámara de Diputados, el 8 de septiembre, plantea para PpB un recurso de 13 mil 500 millones de pesos, esto es, 22.7 por ciento más en términos nominales que los 11 mil millones de pesos asignados en 2020 y en 2019.

El incremento en los recursos muestra continuidad y fortalecimiento del programa Producción para el Bienestar, en concordancia con lo planteado en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-24, en cuanto a los retos de la autosuficiencia alimentaria y el rescate del campo, y con el interés gubernamental de impulsar un sistema agroalimentario y nutricional justo, saludable, sustentable y competitivo, pues nuestro programa impulsa decididamente las prácticas sustentables y agroecológicas por medio de su Estrategia de Acompañamiento Técnico, indicó.

El director de área de la Subsecretaría de Autosuficiencia Alimentaria y participante en la Estrategia de Acompañamiento Técnico de PpB, José Atahualpa Estrada Aguilar, anunció el surgimiento del “Directorio de productores de bioinsumos”, un sitio web que se tendrá disponible a partir del 20 de septiembre.

En el espacio web, que estará en constante actualización y crecimiento, se podrán consultar los datos de contacto de los productores de bioinsumos y el tipo de servicios y bioinsumos que ofrecen, informó.

Hasta hoy, dijo, se tienen registrados 477 productores en 26 estados de la República, de los que 64 por ciento son artesanales, 26 por ciento de escala intermedia y 10 por ciento de gran escala.

Los estados donde se ubica la mayor parte de esos productores de bioinsumos son Puebla, con 77; Chiapas, 64; Veracruz, 57; Zacatecas, 38; Jalisco, 33; Oaxaca, 29; Hidalgo, 27, y San Luis Potosí, 26, reportó.

Comentó que el directorio comenzó a crearse el 9 de diciembre de 2019, cuando la Secretaría de Agricultura auspició un encuentro nacional de productores de bioinsumos.

Estrada Aguilar afirmó que el uso de bioinsumos se ha convertido en un imperativo para enfrentar la grave problemática socioambiental y de salud que vive México y el resto del mundo.

Refirió que el Programa Nacional de Transición Agroecológica y Patrimonio Biocultural, de la Secretaría de Medio Ambiente, destaca que cada año en el planeta ocurren 200 mil muertes por intoxicación aguda con plaguicidas, y en nuestro país el 62.3 por ciento de los suelos presentan algún grado de degradación incluido el punto extremo de la desertificación, debido principalmente a actividades agrícolas con uso de agroquímicos, y ello deviene en una pérdida del potencial productivo.

Asimismo, agregó, el recurso agua enfrenta sobreexplotación y contaminación de forma creciente y las enfermedades de origen hídrico en México son frecuentes.

Precisó que los bioinsumos son productos que se obtienen a partir del procesamiento de material vegetal y del aislamiento y multiplicación de microorganismos.

Su importancia es ambiental, social y económica, pues reducen la emisión de CO2 y fijan carbono en el suelo; pueden elaborarse de manera local con recursos disponibles, como harina de roca, insectos, plantas y microorganismos; reducen costos de producción, y mejoran rendimientos, indicó.

Los bioinsumos, dijo, mejoran la calidad de los suelos, favorecen la absorción de nutrientes en plantas y suelos, controlan las enfermedades de las plantas, regulan las poblaciones de plagas y estimulan la resistencia y productividad de las plantas.

Mencionó que la Encuesta Nacional Agropecuaria 2017 señala que en México el 39.1 por ciento de los predios de producción agrícola usan abonos orgánicos y el resto agroquímico, y en control de plagas, el 12.4 por ciento corresponde a bioinsumo y 87.6 por ciento a agroquímico.

Estas cifras nos exponen que el reto del tránsito a prácticas sustentables es muy grande, destacó.