12 de octubre del 2026
Santiago Hernández
La realidad que enfrentan los derechohabientes del instituto mexicano del seguro social para obtener el abasto de medicamentos de padecimientos crónicos cada mes, representa un verdadero calvario; lo que sucede es muy diferente a lo que a través de redes sociales la dependencia señala cuando se habla de servicios normales y abasto de medicamentos.
La señora Felipa habitante del ejido Santa Clara de la zona cañera, comenta que tiene al menos cuatro meses que semana tras semana acude a la farmacia de la unidad de medicina familiar número 24 del IMSS ubicada en el centro de El Mante y solamente recibe negativas y la esperanza que la siguiente semana llegará un nuevo abasto y podrían surtir su receta.
Doña Felipa es paciente crónico, requiere de recibir dosis diaria de insulina y desde hace meses consume medicamentos donados y que tenía almacenados en casa, detalló que lamentablemente está obligada a buscar la manera de surtir las dosis de insulina porque es un medicamento necesario para su salud.
