SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
Los “cinco minutos” de Cabeza de Vaca
El tema de la doble nacionalidad que puso sobre la mesa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al referir que enviará una iniciativa de reforma constitucional para no permitir participar en una contienda por la presidencia o gubernatura a políticos que tengan esta condición, sirvió para que el ex gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, aprovechara y atrajera los reflectores mediáticos.
Y es que, sobre esta intención de reformar la constitución en este apartado, Cabeza de Vaca, considerado oficialmente prófugo de la justicia, respondió a la presidenta: que ya lo había pensado, que la Constitución sí le permite ser presidente de su país, y ahora con más ganas.
El ex gobernador si y no tiene razón; sí, porque en este momento, efectivamente no existe impedimento alguno para que quienes tienen doble nacionalidad contiendan por un puesto de elección popular, y por ello mismo él fue gobernador de Tamaulipas, y no, porque solo será cuestión de tiempo para que esta “propuesta” se cristalice en una iniciativa y finalmente se apruebe en ambas cámaras.
Así que, para cuando llegue el tiempo de elegir un nuevo presidente o presidenta del país, entonces sí estará impedido para participar él y cualquier otro político que tenga doble nacionalidad.
Pero, pensando en que finalmente lograra encontrar un recoveco en la misma la ley para que fuera postulado, tal vez por el Partido Somos México, pero seguiría impedido para cumplir con la tramitología de registro y todo lo que implica una campaña política, sobre todo de este puesto.
Porque si bien es cierto, él jura y perjura que es inocente, también es cierto que existe una orden de aprehensión en su contra y hasta una “ficha roja”.
En opinión de los expertos en tema políticos, Francisco García Cabeza de Vaca está en la “banca política” en este momento, y por más pesos o dólares que le destine a políticos y partidos que pudieran apoyarlo, nada podrá hacer hasta en tanto no retiren las acusaciones en su contra y por supuesto, las ordenes de aprehensión.
Así que, sin otro recurso por lo pronto, más que manifestarse a través de las redes sociales, ahí continuará victimizándose, esperando la oportunidad de “doblar” al gobierno de la cuatro “T” y por supuesto aprovechando todos los reflectores que le brinden.