Antonio Macías Ruiz
Por: Antonio Macías Ruiz
LA ONU APUESTA A LA REBELION JUVENIL
En 1995 la ONU aprobó el PROGRAMA DE ACCIÓN MUNDIAL PARA LOS JÓVENES. Recomendó a los gobiernos que lo aplicaran y para recordarles que apliquen ese programa, la ONU, declara el 12 de agosto el Día Internacional de la Juventud. Cada gobierno hace lo que puede o lo que le dejan hacer en beneficio de la juventud.
La ONU, apuesta a que los jóvenes entiendan que es necesario luchar contra la pobreza, detener la destrucción del medio ambiente y evitar la guerra; que entiendas que es necesario construir un mejor derecho y una mejor sociedad.
La ONU recomienda invertir en los jóvenes para que se capaciten y colaboren en la solución de los grandes problemas sociales, y así, desarrollen todo su potencial para cambiar el mundo para que nadie se quede atrás. Sin embargo, muchos jóvenes están desorientados; muchos no entienden los procesos de solución de problemas para procurar su bienestar y el bienestar general. Son manipulados por la propaganda que les envían los que se oponen a esos cambios, y lo peor es que muchos jóvenes no se dan cuenta que son manipulados.
El gobierno federal lanzó, en 2019 el programa “JOVENES CONSTRUYENDO EL FUTURO” y promueve la participación de Estados y Municipios. El programa sirve para que concluyan su educación básica, tengan acceso a la educación superior y se capaciten para el trabajo. Sin embargo, el programa se limita a mitigar la pobreza. No transforma. No genera la revolución de conciencia que propone la ONU para transformar en lugar de solo repetir el comportamiento social e individual que causa pobreza y aumenta el calentamiento de la tierra.
La ONU advierte que, si no hay transformación para bienestar de todos, seguirá aumentado la pobreza, habrá más sequias y calentamiento en el mundo. Dice la ONU que los jóvenes nacidos en 2020 sufrirán olas de calor hasta 7 veces más que aquellos que nacieron en la década de los 1960.
Por tanto, la ONU convoca a los jóvenes a luchar contra la propaganda que los manipula y los hace pensar que no es posible construir un mundo mejor. Los convoca a rebelarse y luchar pacíficamente para construir un mundo mejor.
En México tenemos poco más de 30 millones de jóvenes entre 15 y 29 años. En Tamaulipas pasan del millón. Si se rebelaran pacíficamente serán una fuerza que transforme su mundo. A esa rebelión pacífica apuesta la ONU.
¿Usted qué opina? Le saluda Antonio Macías Ruiz.