En la opinión de
SIN CORTAPISAS.
Por: Claudia Vázquez Andrade.
“fake” un dolor de cabeza.
La información “fake” está dañando la percepción ciudadana, porque genera falsas ideas y esa es la consideración que tiene sobre el tema el subsecretario general de gobierno de Tamaulipas, Tomás Gloria Requena, sobre todo en el tema de la incidencia delictiva.
Y claro que tiene razón el funcionario estatal, porque la información falsa, imprecisa o no verificada, no solamente sobre el tema delictivo, sino en cualquier otro asunto, lleva al ciudadano común a formarse una idea, un criterio o una percepción errónea, y generalmente impacta sobre el gobierno en general.
En este caso, hay que decir, sin que suene a consuelo, que la información “fake”, que generalmente se esparce para descalificar las acciones de gobierno, no es privativo de Tamaulipas, ocurre a nivel nacional y en los últimos años, principalmente sobre la federación.
Pero, ¿Por qué dar a conocer este tipo de información? es estrategia de descalificación o agravio? ¿Por qué no se contrarresta?
Y con estas interrogantes no significa que se recurra al veto, a la represión a la libertad de expresión, eso no, sino se cuestiona porque se permite que el “rumor”, la información imprecisa o falsa “corra” sin mayores contratiempos.
¿Qué hacen las áreas encargadas de las acciones de reacción? ¿acaso los responsables de monitoreo informan a destiempo? o como justificar que siempre que existe una información que impacta al gobierno, con verdad o falsedad, se reacciona tarde, cuando no solamente les hizo crisis, sino que el ciudadano común ya se forjo una idea, criterio o percepción, equivocada o acertada.
¿Qué ha faltado, para que las instancias de gobierno que son afectadas en su momento reaccionen de manera inmediata?
Podemos entender que en los gobiernos panistas no les preocupara la reacción de la población, pues ellos tenían como filosofía que mientras la gente hablara de ellos, estaba bien. Y terminaron siendo relevados por la alternancia.
Queda claro que los tiempos han cambiado en todo, incluso en la política, y más en cuanto a comunicación se refiere por las llamadas redes sociales, y cualquier cantidad de medios digitales que hoy existen, pero, que no sirva de excusa, porque las herramientas de respuesta, no de censura, también están disponibles.
Entonces, partiendo de eso, se tendría que entender o percibir, que ha faltado estrategia, o conocimiento para enfrentar esta situación derivada de la modernidad.