EL CAMPO MEXICANO GANA TERRENO EN EUROPA
- MIENTRAS MÉXICO JUEGÓ EN LA CANCHA, EL CAMPO MEXICANO GANA TERRENO EN EUROPA
Italia Soler.
México no solo compitió en el terreno deportivo, también está ganando partidos clave en la economía internacional.
Mientras millones de aficionados siguen el desempeño de la Selección Mexicana, productores del campo nacional están anotando goles importantes a miles de kilómetros de distancia, el comercio agroalimentario entre México y la República Checa registró un crecimiento sostenido superior al 10 por ciento anual durante los últimos cuatro años, consolidando una de las relaciones comerciales más dinámicas de México en Europa Central.
Durante 2025, el intercambio agroalimentario entre ambas naciones alcanzó los 39 millones de dólares, con exportaciones mexicanas por 30 millones de dólares e importaciones por nueve millones, el resultado, un superávit de 21 millones de dólares a favor de México.
Detrás de estos números hay miles de productores, agricultores y empresas mexicanas que han logrado posicionar sus productos en mercados cada vez más exigentes, más de cinco mil 600 toneladas de mercancías nacionales llegaron al mercado checo, desde melones, sandías y cortezas de cítricos hasta harina de maíz, salsas, hortalizas procesadas y nuez de nogal.
La cerveza mexicana también mantiene su fuerza internacional, con cerca de un millón de litros exportados a ese país europeo, confirmando el atractivo global de los productos hechos en México.
Este avance ocurre en un contexto estratégico para la economía nacional, la reciente modernización del acuerdo comercial entre México y la Unión Europea permitirá eliminar aranceles para el 86 por ciento de los bienes agropecuarios, abriendo nuevas oportunidades para que los alimentos mexicanos lleguen a más consumidores europeos.
La apuesta del Gobierno federal es diversificar mercados, fortalecer las cadenas productivas y reducir la dependencia de destinos tradicionales, en un escenario internacional cada vez más competitivo, la expansión hacia Europa representa una oportunidad para incrementar ingresos en las comunidades rurales y generar mayor valor agregado para el sector agroalimentario.