SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
¿políticos de cola corta?
Los tiempos y circunstancias están obligando a los partidos políticos de México a realizar una transformación en los mecanismos de selección de candidatos, que den certeza al elector y garantice a toda la ciudadanía, que los participantes en una contienda de elección popular son personas que no tienen “la cola larga”, que están libres de investigaciones judiciales y señalamientos de relaciones impropias o actos corruptos, vaya, que son más blancos y transparentes que el agua de la Comapa de Victoria.
Tras las acusaciones de las autoridades de los Estados Unidos a una decena de funcionarios y políticos mexicanos, los partidos políticos han coincido en la necesidad de endurecer los filtros de selección de los aspirantes a una candidatura, pero sin plantear una propuesta firme.
Salvo el caso del Partido Verde Ecologista, que su dirigente nacional Karen Castrejón Trujillo, puso sobre la mesa el tema en su visita a la ciudad de Reynosa, y propuso que la Fiscalía General de la República, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana, participen en la revisión de los aspirantes a un puesto electoral en 2027, tanto de Tamaulipas, como del resto del país.
En pocas palabras, doña Karen quiere que esas dependencias sean las responsables de validar la honestidad y honorabiidad de los candidatos en la elección del próximo año.
Sería algo así, como los firmantes de una carta de buena conducta, vaya, como la llamada carta de antecedentes no penales, cosa que no estaría nada mal, aunque se tendrá que reconocer que la tarea no será fácil si las reglas no son claras.
Que significa esto, pues muy simple, habría que preguntarse si para vetar a alguno de los aspirantes bastará una presunción, o tendrán que tener pruebas claras, como pedía la presidenta Claudia Sheinbaum en el caso del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Y la pregunta surge porque hay cualquier cantidad de casos el país, de políticos que no solamente han sido objeto de señalamientos, de actos corruptos, incluso con investigaciones judiciales abiertas o en proceso, pero que, ya sea por fuero o el mismo manejo de la ley, continúan sin pendiente alguno.
En Tamaulipas, quizás el mejor de los ejemplos es precisamente el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, que tiene en su contra una acusación formal.
La propuesta, que hasta ahora no pasa de eso, es buena, esperemos que el resto de los partidos políticos, incluido, Morena, la adopten y la lleven a la reforma electoral para ir acotando el arribo de vividores de la política y el poder.