SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade
El “talón de Aquiles” de Varela
El gusano barrenador se ha convertido en el “talón de Aquiles” de las autoridades, tanto estatales como federales, porque pese a los esfuerzos por contener su avance, no lo han logrado, por ello, a la fecha, Tamaulipas registra un total de 435 casos de contagio, y lo más grave de todo, es que ya alcanzó a los animales de traspatio, y obvio que los humanos no estamos exentos de ser contagiados.
Aquí en la entidad, el Secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, confirmó que se disparó y amplió el rango de contagio, donde los bovinos son los más afectados.
Varela Flores, reconoció que Ocampo, Tula, Mante, Llera y González, registran el mayor número de animales afectados, y en conjunto suman el 73.5 por ciento del total de casos registrados a la fecha.
La situación es realmente preocupante para el sector ganadero y de alguna manera para la sociedad en general porque las mascotas pueden terminar afectadas por el famoso gusano barrenador.
Claro que el funcionario estatal aseguró, a manera de justificación, que se están reforzando las acciones para contener el avance de esta enfermedad, y llamó una vez más a los ganaderos a informar a las autoridades en caso de detectar afectaciones en su ganado.
Hasta ahí todo iba bien, pero resulta que la capacidad de respuesta o reacción de las mismas autoridades no es inmediata, y le plantearon un caso que pese al llamado de “auxilio”, no fue atendido.
Pero como alguien tiene que tener la culpa del avance de los contagios, Varela Flores, de forma velada responsabilizó a los mismos ganaderos, argumentando que no revisan con frecuencia a sus animales.
Y bueno, de alguna manera vamos a darle la razón, pero la verdad es que, tendrá que reconocer el funcionario estatal que el resurgimiento del gusano barrenador y su dispersión por todo el país, es resultado del abandono en que dejó la administración federal pasada a los agricultores y ganaderos, amén claro, de otros productores del campo también.
Haber relegado programas establecidos y desechado estrategias que en el pasado daban resultado, es lo que hoy está causando preocupación en las mismas autoridades, pero lo que es peor, está dejando perdidas entre los hombres y mujeres del campo.
Por lo pronto, esta problemática tiene estancado el cruce de animales al vecino país del norte, y en la medida en que el gusano barrenador afecta más a las reses, estaremos pagando las consecuencias en la producción de carne.
Queda claro que como siempre, y parafraseando la voz popular: se tiene que ahogar el niño, para tapar el pozo.

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