SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade
Le “tupen” a Varela
El que ya no sentía lo duro, sino lo tupido durante su comparecencia en el Congreso del Estado, fue el secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores, pues fue cuestionado duramente por la situación en que se encuentra el campo tamaulipeco.
En el recuento de daños, si es que le podemos llamar así, expusieron el costo beneficio de la siembra para los hombres y mujeres del campo, porque producir una tonelada de granos requiere una inversión de cuatro mil 600 pesos, mientras que su venta ronda en los tres mil 500 pesos, generando pérdidas al productor.
Pero las quejas argumentadas no terminaron ahí, porque también expusieron la necesidad de aumentar el apoyo a la producción, ya que el gobierno federal destina al campo solamente 74 centavos por cada cien pesos.
Lo que si queda claro es que la situación del campo tamaulipeco, bueno del país entero, es de todos conocida, de ahí las marchas, protestas y bloqueo de carreteras en los últimos años, aunque ni así han logrado avanzar en sus demandas.
Ahora bien, si algo es cierto, es que el gobierno del Estado ha hecho esfuerzos para apoyar en lo particular a los campesinos, sin embargo, no logran mitigar las pérdidas, y por ende obtener algo de ganancia.
Y por si eso no fuera suficiente, las afectaciones avanzan al sector ganadero, pues resulta que ahora Tamaulipas ocupa el quinto lugar nacional en casos de contagio por el gusano barrenador.
Las estadísticas señalan que la urbe cañera concentra el 70 por ciento de los 102 casos activos en el Estado.
Por supuesto que los argumentos sobran por parte de la autoridad, de hecho, el secretario Antonio Varela Flores, si bien no minimizó el incremento del número de contagios, si los justificó, pues dijo que ello se debía a que no habían registrado los últimos cinco días.
Pero el problema no es el hecho de que se han incrementado en dos o tres días, sino el que sigan aumentado, porque solo deja como lectura dos cosas. Una; que la estrategia de contención no está funcionando, y Dos; que no tengan interés o estén dispuestos a invertirle en los trabajos o estrategias de prevención.
Queda claro que, el campo sigue siendo uno de los talones de Aquiles del gobierno federal, pero mientras no haya voluntad política por entrarle a la problemática, la actividad agrícola, y si se apuran hasta la ganadera, seguirá en caída libre.

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