SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
¿Oposición o parásitos?
En México, el uso del poder siempre es a plenitud, pese a los contrapesos que constitucionalmente debería de tener el presidente de la República o los gobernadores, de tal forma que hasta hoy, y así está escrito en la historia política del país, nunca se ha rechazado o desechado una iniciativa enviada por el ejecutivo federal, y todo hace indicar, pese a la oposición del Partido Verde Ecologista, y del Trabajo, que la reforma a la Ley Electoral será aprobada, sí o sí.
Así que, si la determinación de la presidenta Claudia Sheinbaum, no cambia, mañana martes, el Congreso de la Unión estará recibiendo para su discusión y eventual, por no decir virtual aprobación, la iniciativa de reforma de la Ley Electoral.
La mandataria federal refirió en su acostumbrada conferencia matutina del viernes, que la famosa reforma no contempla aumento de posiciones plurinominales para el caso de los diputados federales, como se aseguraba en los corrillos políticos, y que finalmente el martes, o sea, mañana, será enviada a la cámara de diputados.
Claro que, las especulaciones de propios y extraños no se han dejado esperar, y han corrido versiones y rumores, como fue el caso de los diputados del Verde y del Trabajo, de quienes se asegura que siguen firmes y no cambiarán su posición en cuanto a respaldar la reducción de legisladores plurinominales, y por supuesto, la disminución del financiamiento a los partidos políticos, entiéndase, las prerrogativas.
Posición que obviamente todos los partidos, y muy seguramente Morena entre ellos, aunque no lo manifieste, lo festejan y apoyan por lo que significa en espacios de poder y recursos a manejar en los partidos.
Por lo pronto, el ex priísta Ricardo Monreal ya dejó claro que los diputados de Morena votarán a favor de la iniciativa, pero que pudieran no alcanzar la mayoría para su aprobación porque aún no hay consenso con sus aliados, en este caso los del Verde y del Trabajo.
En este caso Morena, el Verde, los del Trabajo, Monreal y la misma presidenta, incluso el resto de la oposición porque ya fueron poder, salvo el caso de Movimiento Ciudadano, saben qué si la mandataria ordena, la iniciativa, esta o cualquier otra, saldrá al costo que sea.
Así que, si las cosas, costumbres o mecanismos no cambian, solo será cuestión de días para que después del “jaloneo”, la famosa iniciativa de reforma de la Ley Electoral sea aprobada sin mayores contratiempos.
O bien, si los aliados de Morena, entiéndase los del Verde y del Trabajo se mantienen en oposición real y adoptan el papel que constitucionalmente deberían, pasarán a la historia política del país, y dejarán de ser, en percepción de los ciudadanos, unos parásitos del poder en turno