SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
La farándula en la política
La licencia por tiempo indefinido que solicitó y le fue aprobada al diputado federal y actor Sergio Mayer, para integrarse al reality show “la casa de los famosos”, provocó una serie de reacciones entre sus mismos compañeros legisladores y obvio la sociedad civil, al considerar que su determinación es una falta de respeto a su responsabilidad y también al compromiso político.
Las opiniones fueron diversas, y entre estas está la del morenista Ricardo Monreal, quien con la propiedad que lo caracteriza, refirió que el actor hizo la parte que le correspondía como legislador apoyando todas las iniciativas presentadas por su partido, amén de que la ley le da el derecho a la licencia que solicitó.
Sin embargo, a pregunta expresa de la forma de selección de los candidatos, en este caso a legisladores, dijo que, ante esta situación, muy seguramente Morena reforzaría los filtros y mecanismos de selección para tener representantes populares comprometidos con su encargo.
Y es que Morena, dentro de sus estrategias electorales ha optado por incluir a personajes de la farándula como candidatos a los puestos de elección popular, convencidos que su fama le aporta votos al movimiento.
Sin embargo, la historia a dado cuenta del pobre trabajo que han hecho los “artistas” que han pasado por esas cámaras, basta recordar a Carmelita Salinas, que en paz descanse.
O, el mismo Cuauhtémoc Blanco, cuyo paso por el gobierno de Morelos dejó mucho que desear, y de su actuación en la misma cámara de diputados federales, pues ni que decir.
Por ello razón tiene Monreal al disfrazar su solicitud de reforzar los filtros y mecanismos de selección de candidatos con personas que tengan como prioridad la política, porque de otra manera, es obvio, como ahora mismo sucede, que la pasión de su oficio y el interés personal van a estar sobre la responsabilidad que la circunstancia le dé.
Esperemos que el caso de Sergio Mayer sirva de ejemplo no solo para Morena, sino para todos los partidos políticos a la hora de seleccionar un candidato, y más aún cuando a éste se le oferta una posición plurinominal como es el caso del actor que hoy prefirió dejar la cámara de diputados por las luces del escenario de un reality show.
En fin, ahí está un caso más de los errores de la política y quizás de los mismos ciudadanos que nos dejamos guiar por la fama de los personajes de la política, que poco aportan por la falta de preparación política y en muchas ocasiones, hasta académica.
Pero bueno, como diría el dicho popular; no tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre.