SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
Cierran filas, contra sarampión
El sarampión, que es una enfermedad infecciosa viral extremadamente contagiosa y que se transmite por gotas invisibles cuando una persona que está enferma tose, estornuda o habla, y que puede permanecer en el aire durante varios minutos en espacios cerrados, mantiene en alerta a todo México.
Aunque el sarampión había dejado de ser una preocupación para el sector salud nacional desde hace muchos años debido a la aplicación del biológico con el cual se controlaba, e incluso se mantuvo erradicado, hoy es motivo de atención nuevamente porque los contagios han ido en aumento, registrando a la fecha un total de nueve mil casos, dispersos en 17 Estados.
Si sirve de consuelo, habremos de decir que Tamaulipas hasta ahora no presenta un solo caso precisamente al control que se ha tenido en cuanto a la aplicación de la vacuna, y el gobierno estatal ha reforzado las acciones instalando puestos de vacunación en clínicas, hospitales del sector, y hasta en centros comerciales.
Aunque también hay que decirlo, si no se atiende el llamado para acudir a vacunarse, solo será cuestión de tiempo para que también se registren algunos casos, porque como es sabido de todos, los estados vecinos, Nuevo León, San Luis Potosí y Texas, ya tienen casos confirmados.
Claro que, ante la alerta nacional, todos los gobiernos estatales están conjuntado esfuerzos para contener el avance de esta enfermedad, instalando puestos de vacunación y llamando a los ciudadanos a verificar en sus cartillas de control de vacunas si cuenta con el biológico o requiere aplicárselo.
Por lo pronto, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se reunió con todos los gobernadores, no para hacer reproches, sino para unificar información y evitar que la salud pública se contamine.
Dijo que ya se cuenta con 28 millones de dosis que están disponibles en los 21 mil centros de vacunación que ya se encuentran instalados en todo el país.
Así que la estrategia de contención de esta enfermedad ya está en marcha y con la conjunción de esfuerzos, contando claro que la sociedad civil hará su parte, entonces solo será cuestión de tiempo para que el sarampión deje de ser una preocupación para todos.
Esperemos que esta situación deje como lección la importancia que tiene el continuar implementando el sistema nacional de vacunación, porque de otra forma, también será solo cuestión de tiempo para vivir otra emergencia, por cualquiera de las enfermedades que ya se tenían erradicadas.