SIN CORTAPISAS
Por: Claudia Vázquez Andrade
Un candidato que resta
La soberbia fue un distintivo del gobierno panista-cabecista, el cual, de la mano con los excesos de poder, les llevó a perder la gubernatura del Estado, pero, además, el rechazo casi generalizado no solo de los panistas, sino de la mayoría de los tamaulipecos.
Y tal parece que los cabecistas, o mejor dicho el ex gobernador, no entendió lo que sucedió, y tampoco se enteró que el PAN-Tamaulipas en este momento se encuentra en muy mala posición con el electorado.
De tal suerte que los diversos grupos panistas, conscientes de la situación por la que atraviesa el blanquiazul, están uniendo fuerzas para recuperar el control del partido, bueno de lo que queda.
Por ello, el sur de la entidad, entiéndase Jesús “Chucho” Nader y una parte del panismo del norte, decidieron sumarse al proyecto de Cesar Augusto “El Truko” Verástegui Ostos y obvio, Gloria Garza Jiménez.
Y es que, en esa soberbia que decía, llevo al ex mandatario, a incluir en su propuesta de formula a la renovación de la dirigencia, a la ex diputada federal Omehira López Reyna, y a su hermano, Ismael García Cabeza de Vaca.
Claro que la inclusión de su hermano, incomodó a los grupos que no estaban definidos, sumarse al “Truko”, y es que, si bien es cierto que la participación de López Reyna se veía como una representante de él, todavía era tolerada por lo panistas, porque su capacidad y experiencia no está en duda.
Pero querer meter a “chaleco” al llamado hermano incómodo, que la verdad sea dicha no ha dado una en las posiciones que ha tenido, solo provocó que lograra unir a los panistas, pero en contra, aun de aquellos, que son, o eran afines al ex mandatario.
Se dice, aunque hay que dejar claro que son versiones de pasillo, que los aun cabecistas tienen la tentación, en caso de que la votación sea abierta, a no votar por los cabecistas, y sumarse también a los “trukistas”.
En fin, el ambiente político está muy cargado al interior del panismo tamaulipeco, y hay quienes apuestan que solo será cuestión de tiempo para que termine la influencia del cabecismo en Tamaulipas.
Verdad o no, el tiempo lo dirá, lo que sí es cierto, es que, como diría el dicho popular: no hay peor ciego, que el que no quiere ver.