SIN CORTAPISAS

SIN CORTAPISAS

Por: Claudia Vázquez Andrade

Vacunación y retroceso

En México se está pagando caro, bueno la sociedad civil, el haber descuidado, por las razones que sean, el renglón de la salud en cuanto a vacunación se refiere, de tal forma que hoy en día regresaron las enfermedades que se tenían erradicadas desde los gobiernos del priato.
De acuerdo con la historia consignada, México era reconocido en el mundo por su sistema nacional de vacunación, lo que permitió, hasta estos últimos años, que hubiera inmunidad en enfermedades como la poliomielitis, varicela, sarampión, hepatitis, tuberculosis. Y otras más.
Pero, hay quienes aseguran que fue por la pandemia, otros, que el gobierno se “despreocupo” de las campañas habituales de vacunación, pero ahora sí que haya sido como haya sido, algunas de estas enfermedades están de regreso y, aunque se escuche extremo, se puede decir que costando vidas.
Por ejemplo, en el caso del sarampión, el gobierno tiene documentado más de siete mil casos en el país, y si bien es cierto algunos consideran el numero como no preocupante comparado con el universo de mexicanos, también es cierto que, gracias al sistema nacional de vacunación, no había un solo caso en los tiempos idos. Eso sí, los controles de vacunación eran férreos.
Pero además del sarampión que se ha propagado por varios estados del país, están los casos, aislados aun, de hepatitis y tuberculosis.
De hecho, aunque no ha sido público, se asegura que murió en el Hospital Infantil de Tamaulipas víctima de tuberculosis, una adolescente de 16 años de edad, y en este momento se encuentra internado y obviamente aislado por la misma enfermedad, otro menor.
Insisto, habrá quien considere que los números de casos y quizás hasta de muertes no los considere preocupantes, pero la verdad es que no debería haber un solo caso de contagio y menos de muerte por alguna de estas enfermedades que ya estaban erradicadas.
Y no debería de haber, porque ya se tenía probado que el sistema de vacunación implementado desde hace décadas, era funcional, y ahí están las estadísticas que no dejan mentir.
Queda claro, que el renglón de la salud en México se ha convertido en el talón de Aquiles del gobierno federal y por ende de los estados, porque estos, o la mayoría, se acogieron al programa nacional de salud IMSS-Bienestar, de tal forma que trabajan bajo las reglas y ritmo de esa dependencia.
Las fallas y desaciertos de un gobierno son entendibles y en muchas situaciones hasta justificables, pero cuando se involucra la salud y hasta la vida de las personas, no hay argumento válido para tolerarlos.

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