La crisis económica y política de Venezuela orilló a Gabriel a migrar a Argentina. En su camino, dejó a su familia y también a Bongo, su mascota.

Su perro le hacía tanta falta que tuvo una primera idea: convertirse en paseador de perros. Pero entre sus socios y paisanos se dio cuenta de que no era el único que extrañaba a su animal de compañía.

Bongo era uno de mis mejores amigos y ese dolor de tenerlo lejos de mí me impulsó a intentar curar la nostalgia que sufren otros venezolanos en condiciones similares. No es fácil migrar y menos aun separándote de tus seres queridos”, dijo a través de un correo electrónico a Excélsior desde Argentina, donde vive desde hace cuatro años.

Así nació paseaperros.com, una red que se dedica a reunir animales con sus dueños venezolanos que tuvieron que salir de su país.

Cuando mi socio Mauro Zadunaisky y yo nos dimos cuenta de esto, no pudimos quedarnos cruzados de brazos, teníamos que hacer algo al respecto. Por eso nació #YoHiceFelizAUnPerro, una campaña para reencontrar a los perros con sus seres queridos”, agregó.

Gabriel encabeza la campaña #YoHiceFelizAUnPerro, que opera junto con Kitty Tours, aliados que están en el país chavista.

Esos socios obtienen los permisos, las vacunas y colocan a los animales en el avión. Además, se enfrentan con los trámites de ese país.

Es realmente admirable lidiar con un país en crisis y un sector público extremadamente mediocre por el amor de cambiar la vida de los animales”, afirmó.

Sin embargo, se enfrentan a la falta de servicios básicos y restricciones en la comunicación.

Por problemas que todo el país está pasando, como es la falta de luz, la falta de agua, la falta de internet y pare de contar, realmente es un dolor de cabeza poder llevar a cabo todo el proceso. Por muy básico que suene, y todos nosotros lo damos por sentado, lastimosamente en Venezuela faltan todos esos derechos y recursos básicos”, dijo.

Para él, pese a esto, es posible cumplir con los anhelos de los dueños.

Nosotros en paseaperros.com nos encargamos de recaudar todos los fondos y hacer que esto le llegue a la mayor cantidad de gente posible para, juntos, poder hacer realidad este sueño y llenar este vacío que tantos venezolanos sufren”, insistió.

“SON MI VIDA”

La página de la campaña de fondeo, que durará 40 días, le dio voz a los migrantes que han sufrido la separación de sus perros.

Yo dejé a mi querida Luna, Venus y Boe, mis tres peluditos que extraño con locura, he vivido en Madrid, espero poder estar con mis mascotas pronto. Los extraño horrible”, dice Isabel, quien vive en España.

Me llamo Fabiola, tengo un año de haber llegado a Buenos Aires. Mi perrita está en Venezuela, se llama Samy y la extraño muchísimo, quisiera tenerla conmigo”, agregó Fabiola.

Otra mujer compartió que está por partir a Chile desde Venezuela en autobús.

Nunca había pensado en irme a otro país, pero desde hace poco tiempo tomé la decisión de hacerlo. Mi situación es bastante difícil. Tengo dos perros, hasta ahora sólo tengo para irme en autobús y no me alcanza el dinero para traerme a mis perras, que son mi vida”, afirmó.

DEJAR LA CASA

De acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), actualmente suman 3.7 millones de refugiados y migrantes venezolanos.

De ellos, 80 por ciento se encuentra en países del resto de América Latina, según las cifras disponibles a marzo de 2019.

Salir de Venezuela en busca de oportunidades, me ha dejado mucho aprendizaje. En cierta forma, somos víctimas de nuestras circunstancias, que en la mayoría de los casos no las decidimos. Por eso hay que enfrentarlas en cada caso con la frente bien en alto”, aseguró Gabriel.