Por decisión técnica de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sólo se instalaron 10 de las 37 plantas de tratamiento de agua que se prometieron a los pobladores del Río Sonora, afectados por la peor tragedia ambiental de la industria minera en México.

A cinco años del derrame de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico de la mina Buenavista del Cobre, las comunidades únicamente cuentan con seis potabilizadoras fijas y cuatro móviles, porque de acuerdo a Víctor Alcocer Yamanaka, subdirector General Técnico de la Conagua, ésta fue la única forma de resolver la controversia que existía entre Grupo México y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), sobre el número de plantas que se debían construir.

La Semarnat establecía que en su momento había un acuerdo de 37 plantas, y Grupo México decía que ya no se requería ninguna, eran los extremos, entonces la Conagua entró como un tercero de carácter técnico para decidir exactamente dónde se necesitaban las plantas”, explicó.

El doctor en Ingeniería Hidráulica reconoció que de las 10 plantas de tratamiento de agua instaladas en el Río Sonora, seis son de osmosis inversa, es decir, capaces de eliminar metales pesados y las cuatro restantes únicamente tienen sistemas de filtración o desinfección.

La Conagua no erogó un solo peso por esas plantas, únicamente recomendó técnicamente dónde se requerían, de 37 plantas pasaron a 10 y de esas 10, el tipo de tratamiento fue variable, incluido osmosis inversa donde se necesitaba y otro tipo de sistema donde no se ocupaba”, detalló.

Víctor Alcocer Yamanaka dijo que de esta forma se buscó ahorrar recursos, lo anterior a pesar de que el Fideicomiso Río Sonora, que contemplaba una bolsa de dos mil millones de pesos para atender la emergencia, fue cerrado el 2 de febrero de 2017, después de erogar apenas el 61 por ciento de los recursos disponibles, alrededor de mil 231 millones de pesos.

La Conagua únicamente recomendó y analizó con base en sus datos de calidad del agua, dónde era necesario una planta y de qué características”, precisó.

 

FIDEICOMISO RÍO SONORA

Durante cinco años, la Conagua validó el monitoreo de la calidad del agua en la cuenca del río Sonora, tal como se acordó con Grupo México, pero la información de 2019 quedó guardada en algún cajón de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En entrevista con Excélsior, el subdirector General Técnico de la Conagua reveló que los resultados de los análisis realizados por el laboratorio acreditado, siempre se entregaron en tiempo y forma para que pudieran hacerse públicos en el portal del Fideicomiso Río Sonora, donde la última actualización data del 19 de noviembre de 2018.

No es una excusa, pero no hay que olvidar que esta administración inició primero con una secretaria y luego recientemente se nombró un nuevo secretario de Semarnat, entonces siempre que hay movimientos y cambios de personal, se quedan rezagados algunos temas, sin que exista un tema de dolo o mala fe”, indicó.

Víctor Alcocer Yamanaka anunció que hará un exhorto a la Semarnat para que antes de que acabe el año, se pueda subir esta información a la plataforma, “porque no hay nada que ocultar”, de los 38 sitios monitoreados de aguas superficiales y subterráneas.

Agregó que en los datos que se tienen hasta agosto de 2019, fecha en que acabó el convenio con los Laboratorios ABC, hay algunos picos para metales pesados como fierro, manganeso y aluminio, pero nada que ponga en riesgo la salud de la población.

Después del incidente que ocurrió en 2014, existen ciertos picos, unos los puede observar, los valores se incrementan, eso lo hemos correlacionado nosotros, como Comisión Nacional del Agua, con las lluvias que luego se presentan”, destacó.