La presente administración de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ha encontrado “cientos de irregularidades” en la dependencia y sus diversos organismos y en la actualidad se encuentran en proceso de investigación 480 denuncias que se interpusieron ante los órganos internos de control y la Secretaría de la Función Pública, informó su titular Javier Jiménez Espriú.

En conferencia de prensa, el funcionario precisó que tales irregularidades abarcan aeropuertos, así obras con la constructora OHL; el Tren Interurbano México-Toluca; la concesión que otorgó el gobierno del Estado de México para que se construyera el Viaducto Bicentenario sobre derechos de vía federales.

Respecto de denuncias como la relacionada con OHL y la demás, indicó que las investigaciones no están dirigidas a nadie y que, dado que se trata de indagatorias, los resultados arrojaran si hay responsables.

Agregó que Caminos y Puentes Federales (Capufe) presentó una percepción más alta de corrupción al ser la dependencia que más asignaciones directas otorgaba y por lo que fue necesario realizar una reestructuración total y una reingeniería.

Adicionalmente, destacó que los exámenes médicos realizado por terceros autorizados a los operadores de transporte público, para verificar sus condiciones psicofísicas, se había convertido en un negocio, ya que 154 de estos concentraban en 90 por ciento de las pruebas, cuando la dependencia cuenta con 252 médicos y para médicos que sólo realizaban un 7 por ciento.

“Había 359, si no me equivoco, terceros autorizados, que realizaban el 93 por ciento de los exámenes y nosotros teníamos en la Secretaría 450 médicos y 250 y picos paramédicos que realizaban el 7 por ciento de los exámenes. Esos era un negocio absolutamente descarado porque había médicos que hacían exámenes cada minuto. O sea, los exámenes que entregaban… de hecho el número de exámenes que hacían al día, cada minuto hacían un examen médico. Era un negocio espantoso”, explicó.

Jiménez Espriú precisó que la gravedad es que la SCT tiene la obligación de garantizar la seguridad de los usuarios mediante tales exámenes realizados a los operadores de camiones y pilotos, por lo que “entregaba exámenes que no servían para nada. Entonces, esto era un peligro verdaderamente terrible”, sentenció.

Precisó que en Capufe se ha realizado una reingeniería total, lo que ha implicado una reorganización de muchas personas:

“Les puedo decir que este año, 2019, para los trabajos que desempeña, de modernización, de conservación y demás, abrió algo así como 202 0 203, algo así no me acuerdo, licitaciones y no se entregó una sola por asignación directa, cosa que sucedía con relativa frecuencia en ese organismo”, explicó.

Agregó que Capufe es un organismo que sufre las consecuencias de bloqueos, por los que deja de cobra 4 millones de pesos por día y por lo que ya se trabaja con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y otras autoridades para poner en marcha una estrategia de disuasión, aunque no profundizó al respecto.

Respecto al Tren México- Toluca comentó que se compraron trenes de más, que hay 30 convoyes parados y sin utilizarse, que se necesita solo la mitad; que el presupuesto original era de 30 mil millones de pesos, que después pasó a 65 mil y que ahora se requiere de 25 mil millones de pesos adicionales.