Un funcionario de la CasaBlanca afirmó ayer en la investigación de juicio político contra el presidente Donald Trump que la llamada que realizó el mandatario para pedir a su homólogo ucraniano que investigara a rivales políticos fue impropia, al tiempo que criticó los ataques contra testigos en el proceso.

Vistiendo su uniforme militar azul, el teniente coronel Alexander Vindman, el mayor experto en Ucrania del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y veterano de la guerra de Irak, testificó en la tercera audiencia pública ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes

Tanto Vindman como un segundo testigo, Jennifer Williams, asesora del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, expresaron su preocupación por las solicitudes hechas por Trump en una llamada telefónica realizada el 25 de julio al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la cual está en el centro de un proceso de juicio político que amenaza la presidencia del mandatario estadunidense.

Durante la conversación, Trump pidió a Zelenski que realizara dos investigaciones que lo beneficiarían políticamente, incluida una contra su rival demócrata, Joe Biden.

La otra involucra una teoría de conspiración desacreditada, que ha sido adoptada por algunos aliados de Trump, que apunta a que Ucrania, y no Rusia, interfirió en la elección presidencial en Estados Unidos en 2016.

Es impropio que un presidente de Estados Unidos pida, que exija, a un gobierno extranjero que investigue a un rival político, especialmente a una potencia extranjera donde, en el mejor de los casos, habría dudas sobre la imparcialidad de la investigación y que tendría consecuencias significativas si se hiciera público”, afirmó Vindman en su declaración.

Vindman y Williams son dos de los funcionarios estadunidenses que escucharon la conversación.

Francamente, no podía creer lo que estaba escuchando”, dijo Vindman, que criticó los ataques personales “censurables” de Trump contra los servidores públicos que están testificando.

Williams indicó que la Oficina de Presupuestos de la Casa Blanca dijo que el jefe de gabinete interino de Trump, Mick Mulvaney, instruyó sobre la congelación de 391 millones de dólares para asistencia en seguridad a Ucrania y que nunca supo por qué la partida fue liberada en septiembre.

La funcionaria también dijo a los legisladores que está comprometida con el servicio a los intereses de Estados Unidos, agregando que “con gran orgullo y convicción hice un juramento para respetar y defender la Constitución”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff, declaró que las presiones ejercidas sobre Ucrania por Trump constituyeron “un intento fallido de sobornar a Ucrania’’.

Criticó a los republicanos por argumentar que, debido a que Estados Unidos sí otorgó la asistencia prometida a Ucrania, “eso significa que todo estuvo bien’’.

El republicano de mayor rango en la comisión, Devin Nunes, acusó a los demócratas de estar “contaminando la mente de la gente con insensateces”.