Hasta esta noche, según el gobierno de la Ciudad de México, hay 4 mil migrantes que están en Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca a 3 kilómetros del Aeropuerto.

Llegaron como pudieron; la mayoría en pequeños grupos que se movieron en metro.

Otros abordaron transportes improvisados movidos por la buena voluntad de un chofer, su llegada se convirtió en fiesta, en victoria.

Rejas adentro, la autoridad repartía colchonetas, las organizaciones civiles ofrecían información. Y grupos de religiosas repartían ropa para resistir la noche por venir.

El gobierno de la Ciudad de México garantizó agua potable y comida para la caravana, sin importar el tiempo de su estancia.

Pero ellos tienen prisa y el objetivo aún está lejos, muy lejos, un poco de efectivo, una moneda, mantiene el sueño vivo.