Para la enfermera Silvia Briones, representante de enfermeras de IMSS-Prospera en la Zona Oriente, el gobierno federal no sólo dejará  sin empleo a 118 médicos y personal de enfermería de esta zona, sino que quitará el servicio a la población vulnerable que requiere atención médica de primer nivel.

Luego de que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha dado cumplimiento al compromiso de ir cerrando Unidades Médicas Urbanas (UMU), la jefa de enfermeras informó que ya les notificaron que su último día de labores será el 30 de junio.

Después de ello, desconocen qué pasará con sus pacientes o dónde recibirán atención médica, pues aunque el director general, Zoé Robledo, afirmó que será el Seguro Popular quien les dé la continuidad, el programa suspendido “era la única opción” viable.

Nuestra labor se va a ir a la basura, dábamos atención a mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, además de ayudar a niños con desnutrición y nada de eso importa para la autoridad”, reclamó la representante de enfermeras.

La enfermera indicó que daban atención médica en 17 municipios del Estado de México, en zonas de alta marginación como Amecameca, Chalco Ixtapaluca y Ecatepec.

En cuanto a su situación económica, lamentó que serán despedidas madres solteras y jóvenes que requieren el trabajo para poder pagar sus estudios para especializarse en medicina o enfermería.

Briones reprochó que los recursos de Prospera sean destinados a la coordinación de Becas para el Bienestar Benito Juárez, para jóvenes estudiantes.

Yo soy madre soltera, no tengo apoyo y mi único ingreso era el trabajo, al igual que yo hay muchas compañeras y jóvenes que están trabajando y estudiando.

No tiene provecho dar el dinero a becas, esos jóvenes no valoran el dinero porque no representa ningún esfuerzo”, lamentó.