Israel Reséndiz

Lunes 05 de Noviembre del 2018

Como una forma de mostrar de qué manera los directos de las instituciones educativas manejan los recursos económicos a su antojo, una comerciante que laboraba al interior del CBtis número quince, fue desalojada de buenas a primeras, con el pretexto de que en un chocolate había aparecido un insecto.