Personal del  Instituto Nacional de Migración (Inami) realizó un operativo en la comunidad de Tolosita, en el municipio de Matías Romero, en la región del Istmo, donde detuvieron el tren carguero, conocido como La Bestia, y bajaron a la mayoría de los más de mil migrantes que viajaban en ella.

Durante el  operativo, realizado en coordinación con elementos de la Policía Federal, hombres y mujeres bajaron a prisa de los vagones para dispersarse entre terrenos de siembra, barrancas y el fango de los riachuelos, unos pocos decidieron permanecer en la cubierta.

Al intentar escapar niños y adultos sufrieron lesiones por la picadura de abejas, por lo que  habitantes de Tolosita asistieron a tres niños y dos adultos que presentaron laceraciones severas.

El grupo migrante esperó cuatro días la salida de La Bestia en Ciudad Ixtepec, para llegar a Medias Aguas, Veracruz; ayer se reanudó el viaje en el tren, pero se  truncó por el operativo realizado por el Inami.

A través de redes sociales y grupos de amigos, habitantes de Tolosita, testigos del operativo, difundieron las imágenes de los migrantes intentado huir del aseguramiento.

De acuerdo con un comunicado, la dependencia federal confirmó que 100 personas aceptaron el auxilio del instituto.

Los demás continuaron con su recorrido a pie. Ninguno de los extranjeros que se identificó ante las autoridades tenía condición de estancia regular en el país.

La autoridad descartó enfrentamientos o personas lesionadas.

INDIFERENTES CON MIGRANTES

 

A diferencia de las caravanas anteriores cuando el gobierno estatal y las administraciones municipales coordinadas atendieron a los migrantes acercándoles agua, suero y servicios médicos, en esta ocasión resaltó la indiferencia y el desdén, incluso, del mismo gobierno federal.

Durante los cuatro días que los migrantes irregulares estuvieron en Ciudad Ixtepec a la espera de la salida del tren carguero, los empleados del gobierno estatal y del Ayuntamiento de Ixtepec se limitaron a dirigirlos al albergue Hermanos en el Camino, creado por el sacerdote y defensor de los derechos humanos, Alejandro Solalinde.

El alimento y agua que se proporciona a los niños y mujeres embarazas también proviene de los practicantes de la fe cristiana que llegaban a buscar a los migrantes a las vías del tren.

El ferrocarril, identificado como La Bestia, mantuvo suspendidas sus corridas desde el pasado lunes cuando un joven salvadoreño murió de un infarto, presuntamente a causa del golpe de calor y la deshidratación que padeció en su travesía desde su país de origen al sureste mexicano, con la intensión de dirigirse hacia EU.